Es difícil llegar a conocer a maestros como Tony de Mello, un sacerdote hindú que murió en EEUU en 1.956 y que a muchos nos ha impregnado de sus pensamientos y acciones, como también nos impregnó Mohandas Karamanchad Ghandi, luchador eterno por la paz y la independencia de su India natal, colonizada y secuestrada por el imperio inglés.
De Mello, fue un místico adelantado a su tiempo, como lo fuese el evolucionista Theilard de Chardin, también jesuita, sancionado por el Vaticano a tenor de sus creencias y estudios para casar ciencia y religión (Véase entre sus libros “El Fenómeno Humano”).
Hoy se viene diciendo que desde ahora la humanidad, entrará en un camino místico. Yo digo: Así sea, otro gallo nos cantara, porque lo importante es despojarte de las ilusiones y emociones que en esta vida no tienen cabida, ya que no son reales.
Ilusionándose falsamente, uno no alcanza la libertad. Dice Sócrates: «La vida no conocida, no vale la pena vivirla.» Hay que disfrutar de todo, pero sin apegarse a nada, porque cuando nos desapeguemos, veremos cómo disfrutamos mucho más de todo, pues seremos mucho más libres para recrearnos en cada cosa sin quedar fijado a ninguna.
El dudar es esencial para la fe (y no escribo en terminología religiosa, aunque también) porque el único enemigo de la fe es el miedo, no la duda, pues si no dudamos, no cuestionaremos nuestro vivir ni fortaleceremos nuestra fe, cayendo fácilmente en el fanatismo. Insisto en desligar todo esto de cualquier creencia religiosa.
El fanático es el que no sabe y no es capaz de cuestionarse las cosas, y si alguien las cuestiona en su presencia, se horroriza, porque teme que le hagan dudar, teme perder su “seguridad”. No olvidemos que ahora es cuando hemos de buscar la Verdad por nosotros mismos, porque después ya no tendremos tiempo, ya que ese tiempo nuestro habrá acabado.
Una persona que camina hacia la Verdad y la busca desesperadamente, lo primero que se cuestionará es: ¿Seré yo el equivocado o lo estarán los demás? Si cuando atacan tus creencias, te molestas, mala señal. ¿Por qué no escuchamos y luego cuestionamos? Es erróneo poner nuestra “seguridad” en las personas que piensan como uno mismo, porque lo importante es escuchar y cuestionarte a ti mismo, cuestionar desde ti mismo, porque las diferencias nos ayudan a crecer como humanos.
Esa responsabilidad no se puede trasladar a otro, por mucho prestigio y credibilidad que tenga.
Esto es la fe, que no es inamovible y que hemos de renovarla continuamente para que esté viva. Nunca podemos estar seguros de a dónde esa fe nos va a llevar, porque esa es la fe que nos impulsa desde el presente al futuro.
Pero el presente es la vida y por eso hay que vivir despierto, para no perdernos nada de ella, porque viviendo el presente no morimos. Y existen muchas formas de morir, muchas formas de vivir sin estar vivo.
Si no nos agarramos a ningún concepto, a ninguna ideología, nos será más fácil descubrir dónde están la verdad y la realidad. Pero hay quien no está dispuesto a hacerlo.
¡Convence al capitalista de que ése no es el camino! ¡O al político que cuestione su ideología! Están demasiado apegados a sus “razones materiales”. Realidades, realidades… por eso los místicos aseguran que es imposible expresar la realidad de Dios, del mundo, del universo…
De la misma manera, en la Biblia se nos señala solamente el camino, como ocurre con las escrituras musulmanas, budistas, etc. Por ello, con las Escrituras se han cometido abusos de interpretación al querer aplicarlas literalmente. Lo que ocurrió en los siglos pasados por tomarlas al pie de la letra, con la quema de herejes y otras barbaridades.
Todos los fanáticos querían destacar a su Dios y hacerlo el único. También los católicos con las Santas Cruzadas.
Cuando Colón descubrió América, respecto de los indígenas, ningún misionero comprendió la riqueza de su cultura, de sus conocimientos, de su filosofía y de sus creencias.
Quizá uno de los pocos fuese Fray Bartolomé de las Casas. España y sus descubridores no podían reconocer otra cultura y otra fe diferentes, porque ellos eran los salvadores. Estaban apoyados por la creencia de toda una Iglesia cuyo Papa (creo que en primera instancia fue Inocencio VIII y posteriormente el español Alejandro Vl) se tomaron toda la potestad del mundo para repartir aquellas tierras entre españoles y portugueses, para convertirlas al cristianismo (Vean la película “La Misión” que no tiene desperdicio).
Otro tanto ocurrió con Galileo, que en su reunión con obispos y cardenales, el sabio sólo pedía que mirasen por el telescopio…y se negaron; porque mirar era dudar de la Palabra de Dios, ya que se interpretaba la Biblia como que era el Sol el que daba vueltas alrededor de la Tierra, y dudarlo suponía herejía.»La vida no conocida, no vale la pena vivirla.» (Sócrates). Insisto Biblia y telescopio.
En ese camino van las “Tendencias de las religiones” y los diálogos Ciencia y Religión. No es incompatible el “Creacionismo” con el “Evolucionismo”. En ese sentido, se dice que Dios creó la materia y la puso a trabajar.
Hoy se habla del descubrimiento del “Bosón de Higgs”, llamado en los círculos científicos “La partícula de Dios” esto es, la partícula más pequeña que existe.
También se habla en los círculos científicos de “La conciencia del universo”. Hay gente que dice que el hombre es el universo que toma conciencia de sí mismo en un momento determinado. ¿Qué piensan ustedes?











Aprendo mucho contigo, Juan. Alguien tiene que mantener la trascendencia en esta etapa tan ramplona. Tal vez no lo entendamos o no queramos profundizar, tal vea a alguna gente no le interese, pero se irán acostumbrando a ese relax que significa leerte, a esa tertulia amena al fresquito de las noches estivales, que al menos suena y deja ese poso de hermandad, confianza, abandono en una amistad hecha de temas y sentimientos sedantes que nos hacen olvidar, porque se puede, todo lo que no sea beneficioso para el camino… Y te recordarán como una sensación placentera y docta aunque no sepan qué decías. Al fin y al cabo es lo que queda, no lo dudes, porque a las palabras… se las lleva el viento. ¡Que nos van a contar…!
Gracias Mercedes, gracias amiga, gracias hermana.Todos los seres humanos, necesitamos de vez en cuando una palmadita en la espalda,un beso, una sonrisa…en este mundo de tanta crispación.Y de verdad que echo de menos últimamente nuestras conversaciones.