Fundación Caja Rural de Jaén dentro de la convocatoria de ayudas “La Rural Solidaria”, que tiene por finalidad apoyar programas de promoción de la población afectada por cualquier tipo de discapacidad física, psíquica y sensorial así como enfermedades crónicas, firmó el pasado lunes un convenio de colaboración con la Asociación Integradora de Personas con discapacidad Psíquica de Linares- Ainper. Al acto de la firma acudieron Manuel González Gallego -Presidente de Asoc. Integradora de Personas con Discapacidad Psíquica de Linares- Ainper y Patricio Lupiáñez Cruz -Vicepresidente de Fundación Caja Rural de Jaén-.

Esta Asociación trabaja para defender la legalidad y derechos de la personas con discapacidad intelectual, apoyando a las familias para conseguir mejorar las condiciones de vida y propiciando la modificación de las actitudes sociales negativas. Así mismo promueve la legislación adecuada para la mejora de la situación del colectivo, orientando, coordinando e impulsando el movimiento asociativo con criterios de solidaridad.

En el marco de este convenio se va a desarrollar el proyecto dirigido a atender a las necesidades transitorias o permanentes originadas por alteraciones en el desarrollo de los niños/as entre 0 y 6 años de la comarca de Linares (Guarromán, Baños de la Encina, Bailén, Torreblascopedro, Ibros y Lupión), y las necesidades que estas alteraciones ocasionan en la familia. El mismo consta de dos fases, una denominada “Exploración y Preparación” y otra “Tratamiento”. En la primera se va a realizar una exploración exhaustiva de la situación actual de la Atención Temprana, consultando publicaciones actualizadas, legislación vigente, se visitarán centros de la zona, se consultarán expertos, se asistirán a jornadas y congresos, para posteriormente delimitar el perfil del equipo de trabajo, diseñando un plan de formación y coordinación y finalizando con la contratación de los profesionales. En esta misma fase se llevará a cabo una importante campaña de difusión y captación de usuarios (plan de visitas a hospitales, centros de salud, guarderías) y se concluirá con la elaboración conjunta de un plan de coordinación con los recursos sanitarios, sociales y educativos. La segunda fase se dirigirá al trabajo directo con los niños, su familia y su entorno, y cuya finalidad es obtener un programa individualizado de Atención Temprana, que incluya la evaluación inicial, el diseño del programa, su aplicación y seguimiento.