No fue a las cuatro de la madrugada, pero sí a las seis. A esa hora la parroquia de San Francisco abría sus puertas de par en par y la Cruz de Guía del Nazareno comenzaba a desfilar bajo la atenta mirada de miles de personas que esperaban ver procesionar al Señor de Linares por las calles de su pueblo. La Cofradía decidió agotar las dos horas de espera por si la amenaza de lluvia remitía, algo que ocurriría finalmente, permitiendo salir a la calle a la Hermandad más querida de Linares.

La Banda de Cabecera desfilaba en el tradicional pasacalles haciendo sonar sus instrumentos para interpretar de forma magistral sus bellas marchas procesionales. Llegó el colectivo musical a la Plaza de San Francisco y se posicionó en la calle Viriato, junto a la parroquia, para interpretar “Oración”, la marcha con la que Nuestro Padre Jesús Nazareno imparte su Bendición al pueblo de Linares.

Tras la salida de los tercios de penitentes aparecía la imagen de San Juan Evangelista, portado por sus valientes costaleras en su bello trono de madera, que avanzó con paso calmado en dirección a la calle San Francisco, siendo colocado de cara a la parroquia para apreciar la Bendición de su Señor. El Apóstol estuvo acompañado musicalmente por la nueva Agrupación Musical “Virgen de Linarejos Coronada”. Por su parte, La Virgen del Mayor Dolor, cuya cuadrilla de costaleros ha cumplido este año su veinticinco aniversario, aguardaba ya al otro lado de la Plaza, junto al edificio de Correos, para ver también cómo su Hijo bendecía a los miles de linarenses que allí se encontraban; la acompañó la Banda “María Inmaculada”.

No fue hasta las siete de la mañana cuando el Nazareno hizo acto de presencia en su majestuoso paso dorado, arrancando gran cantidad de aplausos y vítores mientras atravesaba el arco de la puerta de San Francisco, estando acompañando en todo momento por el sonido ronco de sus trompeteros y por la Banda de Cornetas y Tambores “Nuestra Señora del Rosario” de Motril. Tras impartir la primera Bendición del Viernes Santo, empezó a caminar el cortejo procesional realizando un itinerario acortado por las dos horas de espera.

Pese a ello, la Cofradía del Nazareno se lució plenamente por Linares, recibiendo el cariño y la admiración de la gente que la presenciaba en las calles. Incluso se pudieron escuchar varias saetas magistralmente interpretadas en diversos puntos de la ciudad. El paso por Carrera Oficial se realizó a partir de las doce del mediodía y la entrada al templo se llevó a cabo a partir de las dos de la tarde. Como novedad principal destacó que la Banda de Cabecera acompañó a la Virgen del Mayor Dolor hasta su encierro en la cochera de la Casa de Hermandad.

Texto: J.J. García Solano
Fotos: Ivan Casasempre
Vídeo: Jordi Casasempere

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