Jim Tompson es en la actualidad uno de los grandes de la novela negra estadounidense, equiparable a Raymond Chandler o Dashiell Hammett, sin embrago parece increíble pero murió en 1977 totalmente ignorado, habiendo escrito obras maestras como “1280 almas”, o “El asesino dentro de mi”.

La huida, al igual que otros títulos suyos pasó desapercibida en un primer momento, fue en 1972 cuando Sam Peckinpah la adaptó al cine y consiguió elevarla al status de clásico que se merecía desde su publicación.

En esta huida el matrimonio formado por Doc McCoy Carol atracan un banco con la ayuda de Rudy Torrento. Inician un viaje lleno de dificultades hacia México en el que no solo son perseguidos por la policía, si no que se ven cercados por Rudy, psicópata y vengativo, al que creen haber eliminado después del robo.

Situaciones límite que harán que los protagonistas no solo utilicen su ingenio si no que pondrán a prueba su capacidad para encajar los golpes que la vida fue regalándoles de forma silenciosa y ahora aparecen amontonados dentro de sus cabezas.

Relato de magnífica trama negra que sirve de excusa para indagar en las relaciones personales y rematado con un desolador final.