Todo son malas noticias para el C.B. Linares que sigue agregando jugadores a la lista de enfermería y que no logra las victorias que necesita. Bien es cierto que el rival, el Basket Lucena, hizo un partido muy serio. Nada que ver con el partido de primera vuelta en el que Igor Da Silva, casi inédito en éste partido, era el que rompía y maravillaba en el encuentro.

Comenzaba el parido con intercambio de canastas hasta que el lucentino David Torres decidía desnivelar la balanza, lo que provocaba que el primer parcial acabase con un claro 14-24 para los lucentinos. En el segundo cuarto, una breve reacción azulilla provoca que al descanso, tras intercambio de alguna antideportiva que tan solo el Señor El Reyk lograba interpretar, el resultado fuese de 31-35 para los de Miguel Aguilar.
Tras el descanso, los linarenses logran el empate, pero cuando las fuerzas se igualan, cae un nuevo lesionado en filas azulillas. Jesús Carcelén se ve obligado a abandonar el partido y son ya 4 las bajas por lesión de un equipo que aparte de con el Junior Juan García, tuvo que contar con Javier Muro del equipo de Veteranos de Liga Provincial. Es complicado que Javier Ariza pueda recuperar a todos ellos de aquí a final de esta temporada que está claramente marcada por las lesiones. A partir de ese momento, el C.B. Linares trata de luchar contra el rival y contra los elementos, pero Lucena se muestra intratable, con un juego muy serio. Finalmente, victoria para los de Miguel Aguilar por 65-78.