El profesor titular del Departamento de Física de la Universidad de Jaén Alfonso Ontiveros participa desde el mes de enero hasta este mes de marzo en el seguimiento de la actividad sismovólcánica en la Isla Decepción, en la Antártida, en el marco de un proyecto del Instituto Andaluz de Geofísica y Prevención de Desastres Sísmicos, del que es miembro.

La Isla Decepción es un volcán activo situado en las Islas Shetland del Sur (Antártida). Sobre él se encuentra la Base ‘Gabriel de Castilla’, una de las dos bases que España posee en esta zona. Como otros volcanes activos, Decepción presenta una actividad sísmica constante relacionada con los procesos volcánicos que ocurren en su interior.
“En este proyecto estamos realizando un seguimiento de la actividad sísmica de Decepción durante la campaña 2011-2012, continuando con la tarea que el Instituto Andaluz de Geofísica lleva haciendo desde el año 1994. Para ello, vamos a desplegar una red de sismómetros y una antena sísmica de pequeña apertura. En ambos casos, los datos se transmiten en tiempo real a un centro de registro en la Base, donde son analizados por nuestro equipo para determinar si se produce cualquier cambio que pudiera sugerir un incremento de la actividad volcánica”, explica sobre su trabajo el profesor de la UJA, tarea que comparte junto a otras cuatro personas. Alfonso Ontiveros afirma que esta labor es fundamental tanto para la investigación de los procesos internos que ocurren en los volcanes activos, como para la seguridad del personal científico y los turistas que visitan la Isla Decepción.
Además de este trabajo de vigilancia volcánica, los miembros de este proyecto realizan el mantenimiento de otras estaciones sísmicas permanentes que el Instituto Andaluz de Geofísica tiene desplegadas desde 2008 en puntos de la zona de las Shetland del Sur. En este caso, la red se dedica al estudio de la estructura y la dinámica de la corteza terrestre.
Se trata de la tercera campaña que el profesor de Física de la UJA realiza en la Antártida. La primera se remonta al año 2007 en la que el objetivo por entonces fue estudiar las propiedades superficiales del material de Decepción y comprobar el efecto que en estas propiedades tiene la existencia de metales pesados. “El carácter hidrófilo o hidrófobo, así como la carga superficial de las rocas costeras, es determinante para la proliferación de microalgas, concretamente las Diatomeas Antárticas, en su superficie”, comenta Alfonso Ontiveros, que recuerda que estos estudios se realizaron en su totalidad en el laboratorio de superficies que tiene el Departamento de Física de la Universidad de Jaén.

Cerro caliente