El Congreso Internacional sobre la Segunda Guerra Púnica en la Península Ibérica, celebrado en la Universidad de Jaén del 24 al 26 de noviembre con la participación de los máximos especialistas europeos en la temática, avaló los resultados del Proyecto Baécula.

Este encuentro internacional dedicó su tercera jornada a este proyecto, con intervenciones por parte de miembros del Centro Andaluz de Arqueología Ibérica de la UJA (J.P. Bellón, F. Gómez, A. Ruiz, M. Molinos, C. Rueda, I. Cárdenas, A. Sánchez, L.M. Gutiérrez, A. Rodríguez, A. Martínez, J. Tuñón, E. Mora, C. Prada y MªC. Mora), de la Universidad Autónoma de Madrid (F. Quesada) y del Instituto de Historia del CCSH CSIC (Mª Paz García y Bellido y I. Montero), que desarrollaron sucesivamente la historia de la investigación de la batalla y la propuesta del nuevo lugar, el territorio de Baécula, y su secuencia diacrónica de poblamiento en las etapas ibera y romana, la innovación metodológica para intervenir arqueológicamente en escenarios de guerra, y el SIG Baécula y las intervenciones  de excavación arqueológica realizadas en el oppidum de Turruñuelos y en el Campamento de las Albahacas.

Posteriormente se presentaron los estudios realizados sobre diferentes materiales como monedas, armas y cerámica, y las conclusiones y las propuestas de transferencia de resultados a la sociedad, con especial atención a la recuperación de la memoria de la comunidad que vive en el lugar del escenario. Por último, tras el debate, los profesores  A. Rost, de la University of Osnabrück, y S. WILBERS-ROST, del Museum and Park Kalkriese, presentaron una síntesis de los avances desarrollados en la batalla de Kalkriese, también conocida como Teotoburgo.

En las conclusiones del congreso, el profesor A. Brizzi, de la Universidad de Bolonia, destacó la solidez del proyecto Baécula, valoró  la capacidad de innovación abierta por el uso de las nuevas tecnologías cartográficas, destacó el ingente número de materiales que sostienen la propuesta y las novedades que aportan al conocimiento de la Segunda Guerra Púnica, y en general de la guerra en la Antigüedad,  resaltando la importancia de trabajar el tema con la comunidad local actual en el marco de la recuperación de la memoria de Baécula. En este sentido, el Congreso avaló los resultados del proyecto con la excepción de la doctora Canto, de la Universidad Autónoma de Madrid, que sostuvo su rechazo a la nueva propuesta de ubicación de Baécula, si bien aceptó que excluía para la localización de la batalla el lugar tradicionalmente propuesto en Bailen.

El Congreso Internacional sobre la Segunda Guerra Púnica en la Península Ibérica, organizado por el Centro Andaluz de Arqueología Ibérica de la UJA, se inauguró el pasado jueves con las intervenciones del Rector de la Universidad de Jaén, Manuel Parras; la diputada provincial de Empleo, Promoción y Turismo, Ángeles Ferriz, y la delegada provincial de Turismo, Comercio y Deporte,  Pilar  Salazar. Posteriormente, el profesor A. Brizzi introdujo el congreso con una conferencia general sobre las Guerras Púnicas.

El desarrollo posterior de la  sesión permitió tener una visión actualizada del tema, a través de ámbitos muy distintos de la investigación,  que fueron desde la revisión crítica de las fuentes literarias, que realizó el profesor Domínguez Monedero, de la Universidad Autónoma de Madrid, con una  lectura que oponía de forma muy novedosa  los puntos  de vista de Polibio y Tito Livio, hasta la propuesta de identificación con el topónimo Nova Classis del  recién descubierto campamento romano de la Palma en la desembocadura del Ebro, que realizaron los profesores de la Universidad de Barcelona J. Noguera, E. Ble y P. Valdés.

En esta primera sesión del  jueves se valoró también  el estado del estudio de dos de las más importantes ciudades durante la citada guerra: Sagunto (Arse), por C. Aranegui, de la Universidad de Valencia,  y Cartagena (Carthago Nova), por S. Ramallo y M. Martín, de la Universidad de Murcia. Asimismo, se analizaron cuestiones como el armamento de la Segunda Guerra Púnica (F. Quesada, Universidad Autónoma de Madrid), el comercio (J.L. López y V. Martínez Hahmüller, Universidad de Almería), el la paternidad cartaginesa del fortín del Tossal de Manises de Alicante (F. Sala, Universidad de Alicante) y se cuestionó la propuesta de la doctora CANTO, de la Universidad Autónoma de Madrid, sobre la ubicación de Ilorci y Amtorgis en la Sierra de Segura, ante la ausencia de restos arqueológicos que confirmen la ocupación de Segura de la Sierra y Orcera a fines del siglo III a.n.e.

En la segunda jornada del congreso, los participantes visitaron algunos de los lugares emblemáticos de las acciones de guerra de Escipión el Africano en  el Alto Guadalquivir: la destrucción de Iliturgi, en el oppidum de Cerro Maquiz en Mengíbar; la toma de Cástulo, en el conocido Conjunto Arqueológico de  Linares; y el escenario de la Batalla de Baécula, en el Cerro de las Albahacas en Santo Tomé, donde ha propuesto su ubicación el Centro Andaluz de Arqueología Ibérica.

Visita a Cástulo