Linares acogió en la noche del sábado uno de esos momentos de la vida que tardarán en olvidarse, pues reinó el buen ambiente, la amistad, la cercanía entre todos los presentes y, sobre todo, el flamenco. La sede de la Peña Cultural Flamenca Luis Moreno, Niño de la Paz se quedó pequeña en la jornada de encuentro que celebraron integrantes de dicho colectivo con miembros de la Tertulia Flamenca de la Taberna cordobesa Casa Bravo. Una cita de más de cuatro horas de duración que estuvo plena de cantes, toques, bailes y sentimientos puros emanados de todos los aficionados y amantes del arte flamenco que allí se dieron cita.

La expedición cordobesa que visitó Linares, integrada por unas treinta personas y comandada por el flamencólogo Rafael Lora, se sintió como en casa en tierras linarenses, disfrutando de la noche como mejor sabe hacerlo, viviendo y sintiendo el flamenco. Y lo hicieron acompañados de amigos linarenses que ejercieron de anfitriones de una manera ejemplar, demostrando una vez más la solera y el señorío del que goza esta tierra minera.

Una tras otra fueron sucediéndose las actuaciones de aficionados cordobeses y linarenses, que se animaban cada vez más a cantar y tocar, incluso de forma conjunta, conforme avanzaba la noche, demostrando cada cual su buen hacer en el flamenco. Por el bando de Córdoba, destacaron los cantes de Rafael López Recio y Carlos Romero, integrantes de la Peña Fosforito; Juan Reina, de la Tertulia Casa Bravo, y Clemen Carrasco, de la Peña Flamenca de Córdoba. Y en lo que se refiere al toque de guitarra, deleitaron al público Manolo Muñoz, presidente del Aula Flamenca del Real Círculo de la Amistad; Kabe, guitarrista iraní, el francés Boris y los hermanos holandeses Benjamin y Misha, estudiantes del Conservatorio Superior de Córdoba. Linares tampoco defraudó y estuvo bien representado con las intervenciones de Paco Soto, cómo no, por tarantas; Silverio Flores, “Veri”; el veterano Manolo González; Andrés Miñarro o Sonia García, con una preciosa colombiana, entre otras muchas actuaciones. Al toque, Luis Moreno “Niño de la Paz”, que da nombre a la Peña Flamenca anfitriona del encuentro; Rafael Martínez “Niño del Pisar”, presidente del mencionado colectivo flamenco y el joven guitarrista Alejandro Mondaray. También se dejaron ver a lo largo de la noche bonitos detalles como los romances recitados por Rafael Lora en honor a Córdoba y a Linares.

En definitiva, una jornada de convivencia que sirvió para que cordobeses y linarenses estrecharan lazos de amistad gracias al arte flamenco, Patrimonio de la Humanidad, algo que quedó suficientemente claro el sábado, pues personas de distintas nacionalidades se expresaron en un idioma común, la lengua universal del Flamenco.