Nos preguntábamos cómo desde el tejido asociativo se podía poner un granito más para el cambio real de nuestra sociedad, esa que, cada día más, genera personas abocadas a la pobreza y, por ende, a la exclusión social… parece que desde las asociaciones poco se puede hacer, pero… ¿es eso cierto?… Probablemente, una a una poco se pueda conseguir… por tanto, nuestro primer objetivo fue (y sigue siendo) la unión del mayor número de ellas para la consecución de ese primordial objetivo común.

Cuando nos sentamos a pensar de qué recursos disponíamos, nos encontramos con muchas cabezas capaces de generar ideas, muchas manos capaces de llevarlas a la práctica, muchos corazones solidarios dispuestos a ofrecerlos… teníamos, en realidad, los recursos necesarios.

En principio, pretendemos conseguir recursos económicos con el fin de poner en marcha una bolsa de alimentos destinada a personas con necesidades económicas… eso nos obliga a disponer de “algo” que, en algún momento, se pueda convertir en alimentos… Muchas personas nos entregan ropa para que se la hagamos llegar a aquéllas que la precisen y, una vez repartida… ¿por qué no convertir toda aquella que nos ha quedado en comida?… a eso nos pusimos… de ahí surgió la idea de montar un Mercadillo de ropa de segunda mano (sólo un primer paso para ir generando recursos económicos).

Este Mercadillo ha tuvo lugar este pasado 12 de noviembre, en Linares. Teníamos algo de miedo a la reacción del público (a quien teníamos que convencer de que la compra y uso de ropa de segunda mano puede y debe convertirse en algo habitual)… nos llevamos una sorpresa: la respuesta de la ciudadanía fue absolutamente ejemplar…
Teníamos otro temor, el trabajo de muchas personas provenientes de diferentes ámbitos en una jornada que podía resultar dura (debemos tener en cuenta que llegamos a participar 7 asociaciones con objetivos, en principio, muy diferentes); volvimos a llevarnos otra sorpresa: el trabajo se desarrolló en el más exquisito tono de compañerismo, amistad y solidaridad.

Y, por supuesto, todo ello hizo posible que nuestro plan para convertir ropa en alimentos resultara posible… lo hemos conseguido… por supuesto, hay que seguir trabajando, pero el primer paso (ese que dicen que es el difícil) ya está dado, y con un éxito espectacular.

GRACIAS A TOD@S!!!