En nuestra vida, a la hora de tomar decisiones, todos nos guiamos por aquello que consideramos más importante. De hecho el fijar nuestras prioridades, el ir al bingo todos los viernes o poner a estudiar inglés a nuestros hijos, determina, en gran medida, la opinión que los demás tengan de nosotros.
En política la situación es diferente. Aquí cabe distinguir entre prioridades políticas y prioridades presupuestarias.
Las primeras son aquellas de las que todo el mundo, sin distinción de ideología, habla como fundamento y sostén de la Sociedad. Son intocables y están siempre fuera de cualquier recorte. Son alabadas por todos, desde la Corona, que reconoce su “abnegada labor” y no pierde ocasión para mostrar su “más profundo compromiso”, hasta el último alcalde del último pueblo de España. Cualquier político que se precie reconoce que son el “motor fundamental del siglo XXI, porque sin ella no hay democracia ni desarrollo y son la única oportunidad de generar un cambio real y serio en el motor de desarrollo» o que invertir en ellas es “invertir en el PIB del futuro”. Estoy hablando, por si alguien no lo ha adivinado ya, de la Educación y de la Sanidad. Naturalmente, y para compensar nunca hay un duro para ellas y a nadie le tiembla la mano a la hora de meter la tijera en época de vacas flacas.
Luego están las prioridades presupuestarias. Curiosamente éstas nunca salen en los titulares, apenas nadie habla de ellas y, desde luego, no se hacen declaraciones grandilocuentes sobre su necesidad. Me estoy refiriendo a televisiones públicas, coches oficiales, asesores varios, oscuras empresas de consultoría ligados a determinados partidos o personajes públicos, personal de libre designacion o fundaciones y ONGs que nadie sabe a que se dedican. La lista es interminable y seguro que cualquiera de Uds. puede añadir algún ejemplo. Para compensar este silencio administrativo, son estas prioridades las que frecuentemente se llevan la mayor tajada a la hora de “repartir el bacalao” y tienen la extraña propiedad de estar a salvo de cualquier recorte.
Hoy queremos hablarles del Campus Universitario Científico Tecnológico de Linares. Cuando el Parlamento Andaluz aprobó su creación en noviembre de 2002, lo consideró como “una obra estratégica y urgente” y se reclamó una colaboración “total entre las administraciones”. Teniendo en cuenta que aún no se han ejecutado ni la mitad de las actuaciones programadas, y que como muy pronto su finalización está prevista para el 2014, cabría preguntarse si alguno de los parlamentarios conoce el significado de la palabra urgente.
Pero no podemos quejarnos, la consejera de la Presidencia, María del Mar Moreno, ya dijo este pasado mes de marzo que el Campus “entronca la Universidad con la empresa, con la industria, con la innovación y con el futuro”. Además lo definió como ”una apuesta prioritaria para el Ayuntamiento de Linares, la Universidad de Jaén y la Junta de Andalucía” y que lo llevaría “a la vanguardia a la institución universitaria, a la provincia jiennense y a Linares”.
Entonces, ¿para qué queremos más? Solo queremos una cosa: que cuanto antes, el Campus deje de ser una prioridad política y se convierta en una prioridad presupuestaria.
La Asamblea de la EPS de Linares












Lo he dicho en varias ocasiones, hay que estar atentos no vaya a ser que a alguien se le ocurra el «traslado» de la EPS de Linares a las dependencias de la de Jaen, (caso parecido a la de la Escuela de Trabajo), amparandose en la crisis, la falta de presupuesto y la jerarquizacion de gastos. Las especialidades que se estudian en la EPS de Linares, complementarian las de Jaen y seguro que habria «quorum» suficiente para llegado el caso, ejecutar dicho «traslado».
Es una carrera de despropositos lo que que ha hecho el PSOE con Linares.
– Empezaron con subvencionar una industria Santana, sin pedir resultados a las empresas. Se cerró por falta de fabricación. ¿Todo muy bien administrado?. JA, ja.
– Siguieron con el Traslado de Trabajo Social. Se lo llevaron a Jaén porque los políticos de turno y los administradores de la Universidad les interesaba no tener esos estudios en Linares. ¿Todo cierto? Ja, ja.
– Siguieron con la pantomina del Puerto Seco al igual que el aeropuerto de Jaén. Todo paralizado y un engaño.
– Siguieron con cerrar líneas de tren de la Estación de Linares-Baeza. Mientras se apuesta por el AVE y otras lineas que lleguen a muchas zonas de Andalucía, mientras en la zona de Linares se cierra la Estación.
– Y ahora siguen con paralizar las obras del Campus porque no hay presupuesto, pero si lo hay para hacer una plaza de las Naciones en el Campus de Jaén o cuatro edificios y dos aparcamientos construidos en los últimos dos años. Al no haber Campus en Linares, baja el número de alumnos matriculados en la EPS de Linares, y finalmente al no ser rentable se la llevan a Jaén. Todo por etapas
– Y mañana todos jubilados o prejubilados a pasear por las calles o lo que quede de Linares.
– Y pasado mañana, Linares será una ciudad fantasma donde solo habiten los pájaros y mosquitos.
¿Esto es lo que quiere el PSOE?
¿Esto es lo que queremos los ciudadanos? Si la contestación es si, pues a tragar. Si la contestación es no, protestemos y por supuesto no los votemos más.
Linares no se merece lo que se le está haciendo desde la administración autonómica gobernada por el PSOE.
Es la hora de dejar borregos y recuperar el espiritu de los linarenses. En otros tiempos el pueblo de Linares era reinvicador. Ahora se las traga dobladas. En los últimos años la mayoria de los ciudadanos han preferido el hundimiento de la ciudad mientras que le den la prejubilación. Muchos han preferido votar a unos gobernantes que solo han arruinado a Linares, mientras reciban subvenciones. Pero el chollo se les ha acabado porque ha llegado el tiempo de vacas flacas. Otros ya hemos abierto los ojos hace tiempo y veíamos lo que teniamos en la Junta y en el Ayuntamiento.
LINARES NO SE MERECE A ESTOS GOBERNANTES.
LINARES NO SE MERECE LO QUE SE ESTÁ HACIENDO CON LA CIUDAD
LINARES SE MERECE UN RESPETO