Nace en Linares, en febrero de 1890, un personaje destacado de la vida política, diplomática, cultural y docente del pasado siglo XX. Hijo de José Yanguas Jiménez, abogado y alcalde en varias ocasiones de Linares, José Yanguas Messía comienza su carrera política allá por 1911, obteniendo acta de Diputado por la circunscripción de Jaén, distrito de Linares-Baeza, en las elecciones de 1920, a las que se presenta como independiente, repitiendo en 1923, esta vez representando al partido Conservador. Defensor de la Dictadura de Primo de Rivera, es nombrado ministro de Estado entre los años 1925 a 1927, destacando la creación del servicio de Relaciones Culturales, abriendo y sosteniendo escuelas en lugares del extranjero donde había numerosa colonia española y el anuncio de la retirada de España de la Sociedad de Naciones al no aprobarse por unanimidad (exigible) un puesto permanente para nuestro país en el Consejo de la Sociedad. La retirada no llegó nunca a producirse porque la Sociedad creó una categoría de miembros electivos semipermanentes que podían ser reelegidos y España lo fue en todas las renovaciones, sin interrupción, hasta la disolución de la Sociedad. Primo de Rivera no cuenta con él en las negociaciones para insertar Tánger en el Protectorado español y dimite. No obstante, el General sigue contando con su adhesión y le encarga que presida la comisión mixta negociadora del convenio sobre el aprovechamiento hidroeléctrico del tramo internacional del Duero, y así lo hace, firmando el acuerdo.
Más tarde es nombrado presidente de la Asamblea Nacional Consultiva, entre 1927 y 1929, parlamento sui generis, tímido intento de Primo por democratizar su dictadura, elaborándose un proyecto de Constitución Monárquica que nunca se llevó a la práctica. En este último año recibe el título nobiliario de Vizconde de Santa Clara de Avedillo que heredará su hijo, José María Yanguasy Pérez de Herrasti tras la muerte del padre en Madrid en el año 1974.
Paralelamente desarrolla su vida académica: estudia Derecho en la Universidad de El Escorial, regentada por los padres agustinos. Terminada la licenciatura cursa estudios de doctorado, obteniendo sobresaliente en su tesis doctoral que versa sobre la Neutralidad. Después se presenta a la cátedra de la Universidad de Barcelona, pero no la obtiene porque, como él mismo diría, su preparación había sido insuficiente, ganándola en justicia, al parecer, José María Trías de Bes. Marcha con una beca a Francia para seguir su formación en la Universidad de París de la mano de Pillet, Weis y Renault. Por fin, en 1918 José Yanguas obtiene la Cátedra de Derecho Internacional de la Universidad de Valladolid y gana, por unanimidad, en 1920, la Cátedra de dicha Disciplina en la Universidad Central de Madrid.
Su prolífica actividad internacional, le lleva a ser miembro de la Delegación Española en la famosa Conferencia de Algeciras (1916), celebrada para solucionar la llamada primera crisis marroquí que enfrentaba a Francia con Alemania y surgida en 1904 con motivo del acuerdo que habían suscrito Francia y España, con el visto bueno del Reino Unido, para delimitar las zonas de Marruecos sobre las que ambas potencias coloniales ejercerían su protectorado. Alemania mostró su disconformidad con dicho acuerdo al estar también interesada en un protectorado propio en Marruecos e inició una ofensiva diplomática que culminaría el 31 de marzo de 1905 con la visita a Tánger del káiser Guillermo II, donde anunció su defensa de la independencia marroquí y exigió la convocatoria de una reunión de las potencias afectadas. Yanguas actuó como ponente relevante en la Comisión de Mandatos de las Colonias del Protectorado. También recibió, en nombre de la Sociedad de Naciones y del Instituto de Derecho Internacional, el encargo de importantes misiones relacionadas con el norte de África.
Condenado por el Tribunal de las Cortes Constituyentes de la II República Española, para purgar responsabilidades de sus actos durante la Dictadura de Primo de Rivera y desposeído al tiempo de su cátedra, a la que se incorporaría de nuevo en 1934, opta por emigrar a Lisboa. Sería tras la Guerra Civil Española, impuesto el orden dictatorial del General Franco, cuando es nombrado embajador de España en el Vaticano (1939 a 1942) Ya en 1951 preside el Congreso Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional y en 1970 el Congreso de Derecho celebrado en Lima. En 1973 fue designado miembro de honor del Instituto de Derecho Internacional de La Haya, organismo al que había pertenecido durante varios años.
A pesar de sus colaboraciones con la dictadura del general Franco, Yanguas siempre se definió como monárquico, estando al lado de Alfonso XIII hasta la muerte del rey en Roma y de Don Juan hasta la muerte del mismo Yanguas Messía.
Durante su vida fue autor de una amplia producción de obras de Derecho, entre ellas, amen de sus cientos de artículos periodísticos, por citar algunas de las más relevantes, “Apuntes sobre la expansión colonial en África”, “El estatuto internacional de Marruecos”, “El Derecho Internacional Privado de la Ciudad del Vaticano”, “ La neutralidad en una contienda bélica”, “El Instituto de Derecho Internacional, “Tres aspectos de la unión europea”, “La beligerancia en las guerras civiles”, “Oriente y Occidente” o “Derecho Internacional Privado”.
Entre otros méritos, fue presidente de la Academia de Ciencias Morales y Políticas desde 1962 y del Instituto Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, miembro numerario de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Madrid, miembro honorario del Instituto de Estudios Giennenses, miembro de la Asociación Francisco de Vitoria, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, del Cuaratorium de la Academia de Derecho Internacional de La Haya, del Instituto de Derecho Internacional, etc.
Algunos aspectos de la doctrina de Yanguas, expresados por Miguel Arjona Colomo en “Personalidad humana y científica de José Yanguas Messía” (Jaén, 1975) son: que es un error otorgar al Estado una autoridad ilimitada, tanto en el campo interno como en el internacional, que fundar el Derecho Internacional sobre la voluntad autónoma de los Estados significa destronar ese mismo Derecho y quitarle sus más valiosos y nobles fundamentos, que ninguna nación debe ser oprimida por otra, o que Europa debe estar unida como única y no separada.
El dos de julio de 1974, como homenaje póstumo, el Excmo. Ayuntamiento de Linares impuso sobre el ataúd de José Yanguas Messía la medalla de oro de la ciudad. Actualmente, una calle que parte de La Plaza de San Francisco y termina en “Cánovas del Castillo” lleva su nombre en nuestra ciudad.

José Yanguas Messía