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Cuarta de Feria: Rejoneo

La tarde del galope de caballos, de quiebros a los astados, de adornos, de flores, de acicalamiento en los alredores del “Coso de Santa Margarita de Linares”. Todo esto representa el día de la corrida de rejoneo. Desde bien temprano los camiones con los caballos que más tarde veríamos hacer las delicias de los aficionados hacen su aparición. Con ellos el personal encargado del arreglo y preparación de los caballos. En la plaza este día es propicio para que damas y niños sean por un día un número muy importante en la plaza de Linares. Bellas señoras y apasionados peques esperan el toque de clarines y timbales. Puede que la tarde de ayer fuera la mas floja de todas las de Feria. Mala actuación por parte de los rejoneadores a la hora de matar. La plaza estaba con tres cuartos de entrada. Fantástica acogida.

Fermín Bohorquez

Con toros de la ganadería de María Cortés Moura, empezó la tarde el primero, Fermín Bohorquez. El de Jerez de la Frontera fue sin duda el más flojo de los tres. Bien es cierto que sus toros, muy pesados, cercanos a los 600 kg, poco pusieron de su parte, pero no es menos cierto que viendo las otras faenas este es el que más ira desató en la plaza. Con un rejoneo plano y sin esos grandes recortes que tanto gustan a la afición. En su primero mata a la tercera, algunos aplausos y muchos pitos. En su segundo todavía peor, astado pesado que no seguía al caballo y no facilitaba la faena. Cinco pinchazos a la hora de matar. Le obligan a descabalgar para matar con el descabello. Enfado monumental del respetable

Pablo Hermoso

Tarde de gloria para Pablo Hermoso. Ganado que cumplió con el mínimo y supo sacar lo mejor de su rejoneo. Encandiló a los aficionados que, en sus dos astados levantó de sus asiendos para aplaudir a rabiar. En el primero gran manejo de los caballos. Astado que sigue al caballo hasta quedar sin fuerzas. La plaza ovaciona al rejoneador, pero dos pinchazos a la hora de matar le impiden trofeo alguno. Ovación y poco más.

En su segundo, sin duda la mejor faena de los rejoneadores en la plaza. Astado de 570 kg., de preciosa estampa, magnífica envestida y resistencia física hasta el final de la faena. En este toro el rejoneador hace las delicias de los aficionados, preciosos los pares de banderillas con impresionantes recortes que obligan al rejoneador a cortar varias veces la faena para recoger los aplausos de la afición entregada. El rejón de muerte fue su mejor aliado para que las dos orejas que se le pidieron al presidente fueran concedidas sin dudar. Puerta grande para el de Estella. Felicidades.

Diego Ventura

El portugués cuajó una excelente faena, ensombrecida por el rejón de muerte que le perjudicó a la hora de obtener más trofeos que la oreja que cortó en su primera faena. Astado fuerte y con casta. En varias ocasiones la afición aplaudió en pie reconociendo sus magníficas maneras. Llevaba marcha de dos orejas, pero los pinchazos a la hora de dar muerte a su toro se lo impidieron. Una oreja fue su mejor recompensa. Gran ovación y vuelta al ruedo.

En su segundo, toro pequeño de 498 kg., que permitió al rejoneador estrujar su envestida hasta dejar sin fuerza al astado. Corrió por toda la plaza buscando una y otra vez el lomo del caballo, dejando recortes de maestría que levantaron la plaza en varias ocasiones. Llegó la hora de su caballo blanco mundialmente famoso por morder a los astados cuando se le arriman, así fue en varias ocasiones y la afición lo jaleó como un valiente defensor de su figura. Todo se estropeó con el rejón de muerte, varios fallos restan recompensa. Solo ovación, que el rejoneador agradece.

Lástima de tarde en la que señoras y niños coparon gran parte del coso pero que se fueron en parte descontentos. El próximo año estaremos creo en el callejón, donde un diario local como Linares28.es se merece estar.

Gracias de antemano a todos los que han leído estas humildes crónicas taurinas de un simple aficionado.

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