De pequeño, (y de más grande también) solía visitar las zonas colindantes a Linares, repletas de minas y complejos abandonados, lugares perfectos para el “curioseo” de un alma que busca.
Nunca imaginé, que en mi faceta de fotógrafo, dedicaría parte de mi vida a fotografiar minas, no solo de Linares sino de otros lugares. Dediqué varios meses a fotografiar las minas de Linares, por amor al arte, aunque luego obtuve resultados económicos y editoriales. Fuí portada en la recién desaparecida revista BOCAMINA, y publiqué fotografías en dos artículos correspondientes a la zona minera de Linares. La escuela oficial de minas realizó un bonito calendario para el año 2009, el Ayto. de Linares se hizo con 43 imágenes de las minas para promoción de las mismas, y poco después, la Asosiación para el Desarrollo Rural (ADR) de la comarca del Río Tinto, fué la encargada de impulsar un libro de fotografías de zonas mineras de toda Andalucía llamado “Espacios Mineros en Positivo” en el que se me encargó, como fotógrafo de excepción, dos zonas mineras, la cuenca minera de Linares-La Carolina, y la zona minera del Levante Almeriense. El libro abre y cierra sus páginas con fotografías mías. También fuí el fotógrafo que aportó más fotografías al libro.
La fotografía que ahora ven tus ojos (que no aparece en el libro), actualmente está en la exposición colectiva de www.noctambulos.org, una exposición itinerante que lleva dos años dando vueltas por España. Como veis, también aparezco en la fotografía.

Para terminar os dejo con esta frase que puede resumir lo que era la actividad minera en su época de esplendor, pues Linares disfrutó de un auge sin precedentes en la historia de la minería…
La oscuridad; las enormes rocas de granito hechas añicos por el pico y la pólvora; las pálidas caras de los mineros bajo la luz de los candiles; el sordo estampido de la explosión de los barrenos; el sonido incesante, rítmico, sostenido del golpeteo de los martillos sobre las barrenas; la extrema sensación de ahogo que uno experimenta; el olor sulfuroso del polvo de la explosión; todo esto debe ser visto y sentido, ya que no es posible describirlo de manera que pueda dar la más remota idea de la inmensidad del trabajo y el esfuerzo realizados en las galerías y cámaras para extraer el mineral de las entrañas de la tierra

Hugh James Rose. Capellán de las compañías mineras extranjeras. Linares, 1875.

Más fotos de Manuma en el siguiente enlace.

Pozo 3 a lo Hitchcock