Tras la realización de un sayón en 2009, el escultor linarense José Ángel Palacios ha retomado la factura del misterio de Jesús Caído para la Cofradía de los Discípulos de San Juan de Puertollano. En esta ocasión ha labrado para dicho grupo escultórico la efigie de uno de los dos romanos que lo componen, quedando los trabajos de platería a cargo de Orfebrería Maestrante de Sevilla. La obra, que continúa el esquema teatral pretendido en todo el conjunto mediante un acentuado diálogo entre los personajes, presenta además claras referencias a la escultura grecolatina, haciendo así un guiño formal al contexto histórico en que se desarrolló la Pasión de Cristo. En cuanto al vestuario, se han seguido los postulados generalizados a partir de mediados del S. XX desde la hermandad sevillana de la Macarena, en clara alusión al vinculo devocional de ambas corporaciones por dicha advocación mariana, también presente en la cofradía puertollanense.

José Ángel Palacios está dedicado a la escultura sacra desde 2001, cosechando en su corta trayectoria profesional importantes logros por toda la geografía nacional y en el extranjero.