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El Madrid de los Murga, por Carmen Maceiras Rey

Miembros del Centro de Estudios Linarenses estuvieron el pasado domingo visitando algunos lugares clave en la vida de los Marqueses de Linares en Madrid. Visitaron el Palacio de Linares además de dar un paseo por el Madrid de los Murga de la mano de Carmen Maceiras Rey, escritora del libro “El Secreto de Raimunda: La Marquesa de Linares”.

Hablar de los Murga es hablar del siglo XIX. Hoy vamos a hablar del Madrid de los Murga y vamos a pasear e imaginar este Madrid de los Murga, en el siglo XIX.
Salimos del palacio, y nos encaminamos a esa zona, a ese lugar que fue el gran protagonista, el centro de reunión y de encuentros de personas y de ideas, en el que se daban cita, famosos y adinerados, políticos y clérigos; intelectuales y artistas, me refiero al Salón del Prado. Pero antes de llegar nos vamos a detener en la Iglesia de San Jerónimo El Real. Es una Iglesia, que también adquirió, en este siglo protagonismo y notable importancia, al ser restaurada por orden de la reina Isabel II, y elegida por esta como lugar idóneo para la celebración de actos solemnes de la realeza. En ella se casó Alfonso XIII y se celebró la ceremonia de la coronación de Juan Carlos I. Fue construida a principios del siglo XVI, 1506, por deseo de los Reyes Católicos. Durante la Guerra de la Independencia fue destruida y quedó solamente la cubierta y el claustro, éste es un magnífico exponente renacentista. En el resto de la construcción se siguió el estilo gótico. Aquí se casó también, Raimunda Avecilla Aguado.

Portada del Libro

En el recorrido que vamos a hacer, nos vamos a encontrar con edificios construidos en su mayoría, en el siglo XIX. Exceptuando la Gran Vía que son todos del siglo XX. La causa principal es la Desamortización llevada a cabo por iniciativa de los liberales, con el fin de recuperar en lo posible la precaria situación de la Hacienda española. Consistía en la nacionalización y venta de propiedades en pública subasta. La desamortización eclesiástica principalmente. Se pusieron a la venta, edificios y solares. Algunos edificios no se derribaron y quedaron bajo la decisión de la Junta de Enajenación de Bienes Nacionales, para darles un nuevo uso según las necesidades del gobierno y la Administración. Mateo de Murga, era Comisionado principal de esta Junta.
Mateo de Murga, padre de José, marqués de Linares a partir de 1873, Nació en la provincia de Alava en el año 1804. Vino a Madrid, en torno a 1823. A hacer fortuna. Y creo que se puede afirmar que si no hubiera sido por la considerable y abundante fortuna que creó Mateo, José no hubiera llegado a ser quien fue. Mateo fue uno de los más importantes financieros de España, En este periodo desamortizador, logró adquirir numerosos terrenos y fincas procedentes de los bienes nacionales que habían sido desamortizados. Estos bienes por tanto, fueron adquiridos por la burguesía adinerada y grupos privilegiados con destacadas e importantes fortunas.

Plaza Mayor - Foto Dimitry B (CC)

Al llegar al Paseo del Prado, contemplaremos el gran edificio, que hoy es orgullo de todos los españoles: El Gran Museo del Prado. El edificio se debe al proyecto de Juan de Villanueva. No fue construido para ser destinado a Museo, Carlos III, lo quiso para dedicarlo a las Ciencias, pero los siguientes reyes lo utilizaron para exposición de sus colecciones de arte y fue Fernando VII quien lo abrió al público en 1819. Es lo único bueno que hizo, seguramente. En principio se llamó Real Museo y más avanzado el siglo pasó a llamarse Museo Nacional del Prado.
Pasearemos por un trocito de la calle de Alcalá, contemplando el jardín del palacio de Buenavista, que alberga al ejército y en frente tenemos el magnífico edificio del Banco de España. En principio se llamó Banco de San Fernando, por Fernando VII.
Pasamos la calle del Barquillo a nuestra derecha y admiraremos el edificio que hoy es sede del Instituto Cervantes, en el que hoy se celebran importantes exposiciones y actividades culturales. Su construcción se debe a Antonio Palacios, y fue edificado para sede del Banco Central.

Palacio Real - Enrique Dans (CC)

Nos encontramos la Iglesia de San José. Esta Iglesia es lo único que queda del Monasterio de Carmelitas Descalzos que fue derribado por la Desamortización. Este monasterio se construyó en 1730, tras la demolición del anterior de San Hermenegildo, construido en el siglo XVI, (últimos). En sus archivos se conserva la inscripción de la defunción de Mateo de Murga.
Mateo de Murga, es el que creó la inmensa fortuna que heredó su hijo José. Es cierto que José, hizo aumentar la gran riqueza que le dejó su padre, con sus dotes como financiero, inteligente hombre que actuó siempre con acierto en sus inversiones. Pero la figura clave en este momento histórico fue Mateo. Me refiero a José por su nombre, antes de convertirse en marqués y con Raimunda haré lo mismo.
A la vuelta de la esquina, en donde se edificó, el teatro Apolo, vemos el número 4, de la calle de las Torres, hoy Marqués de Valdeiglesias . Aquí edificó Mateo su casa. En el terreno que perteneció al monasterio de Carmelitas Descalzos. Ocupaba toda la manzana hasta la calle de Infantas y Plaza del Rey. Aprovechó bastante del jardín existente perteneciente al monasterio. La casa era preciosa y ahora en su lugar vemos una birria de casas. Fue derribada por los años sesenta, (no estoy segura)

Palacio de Linares. Fotografía de Emilio García CC

El terreno lo adquirió a la junta directiva de la Compañía de Abastos de “yelo y nieve” en el año 1846 y que había sido adquirido por esta junta en las subastas de los bienes nacionales. Mateo era comisionado principal de la junta de Enajenación de Bienes Nacionales. Vivió aquí con su familia desde el año 1849, hasta que murió en 1857 , ocupó el piso bajo para las oficinas y el principal para su vivienda. En el segundo vivió Salustiano Olózaga. Sus hijos continuaron aquí hasta el año siguiente, en que murió Joaquín en el mes de Marzo y José hasta Junio que se casó y marchó a la calle Mayor. Aquí vivió Margarita, su esposa, hasta que ésta le abandonó, dicen, cansada de sus continuas infidelidades. Cruzando la calle Infantas, fachada lateral de la casa de Mateo, a la izquierda está la calle de la Libertad, en el número 3 vivió Raimunda en compañía de Paz, su nodriza desde el año 1855, hasta mitad del 1856. Aprox. En Octubre de ese año, 1855, regresó José del extranjero en donde había estado realizando sus estudios durante cinco años.
En este año 1856, José y Raimunda fueron padrinos de Josefa, sobrina de Paz, e hija del amigo de Mateo, Regino Aguado, quien estuvo viviendo en Linares como administrador desde el año 1859. Y en esta ciudad acabó su vida, junto a su familia.
En 1856, Raimunda se traslada a la casa propiedad de Mateo, Juan de Herrera, número 5.
Todo ello indica, dada la proximidad de Raimunda, en la calle de la Libertad con la casa de la calle de Las Torres, la existencia de una relación entre Raimunda y Mateo, introducida por Paz en la casa de éste.
Pero enseguida Raimunda se aleja de la familia, pienso, que es alejada por Mateo.
Cruzamos la calle de Alcalá. Empieza la Gran Via, veremos la maqueta conmemorativa, instalada por el Centenario de la importante avenida. Caminamos calle adelante, dejamos a nuestra izquierda la calle de Caballero de Gracia, calle que tiene su canción en la Zarzuela creada en 1886 por Federico Chueca titulada la Gran Vía, creada por motivo del proyecto de su construcción. Desde que nací conocí esta calle con el nombre de Avenida de José Antonio, en 1982, pasó a llamarse oficialmente Gran Vía.
El proyecto de la Gran Vía comenzó en el siglo XIX, pero tardaron mucho en realizarlo. Destaca como edificio emblemático entre todos el de Metrópolis.
Otros edificios destacan por su belleza y también antiguos y famosos comercios entre ellos, las joyerías Grassy y Aldao. O el local de CHICOTE.
No dejemos pasar desapercibido el edificio del número 26, junto a Telefónica del arquitecto Pablo Aranda.

Antonio del Arco junto a Carmen Maceiras

La Telefónica. Su construcción se encargó al arquitecto Ignacio Cárdenas Pastor. 1928 tuvo lugar la primera conferencia entre Alfonso XIII y el presidente de los Estados Unidos. Un año después se puso en marcha.
Después del almuerzo, llegaremos a Callao, contemplaremos en este lugar, El Palacio de la Prensa, que fue construido para la Asociación de Periodistas, con lugares para expansión salas para fiestas, biblioteca, restaurante y salón de actos. Después sería transformado su interior para sala de proyecciones cinematográficas.
Calle de Preciados, en el número 6 vivió Mateo, y tuvo su almacén de artículos coloniales. Aquí nació su primer hijo Joaquín, en 1830. Mateo contrajo matrimonio en 1828, con Margarita Reolid hija de un comerciante. En esta fecha, eso era Mateo, un comerciante , según el libro de matrículas de este año. 1830.
Pasamos por la Iglesia del Carmen donde fue bautizado Joaquín y nos dirigimos a la calle de la Abada, en el número, 15 nació José, en el año 1833. Hoy este número lo ocupa El Corte Inglés.
Pasamos por la calle de las Tres Cruces, aquí está el primer lugar en donde vivió Mateo a su llegada a Madrid. Aquí estaba el almacén en donde recibía los productos enviados por sus tíos, Michelena, Hnos., desde Santander. Y en él vivía también. Junto a él también tuvo a su hermano Baldomero, trabajando para sus tíos pero éste no aguantaba las exigencias de estos jefes-familia, según las cartas enviadas por sus padres. En esta calle también se encontraba la Sede de la Logia Masónica, El Grande Oriente”, el cual junto a la Fontana de Oro y Lorencini formaban los famosos centros de conspiraciones y agitación política más famosos de la época.
Calle de la Montera. Aquí si podemos contemplar una edificación importante, del año 1845, mandada construir por Mateo: El Pasaje del Comercio, conocido popularmente por Pasaje de Murga. Este pasaje llega hasta la calle de las Tres Cruces. Mateo era propietario de varias casas en esta calle.
Puerta del Sol. Aquí se derribó la Iglesia de El Buen Suceso, y el Monasterio de San Felipe. Las obras de ensanchamiento de la plaza se realizaron a mediados del siglo. Este lugar fue escenario de numerosos altercados y luchas sangrientas por los frecuentes pronunciamientos. Vemos la Antigua Real Casa de Correos, “ el reloj de las uvas” La Mari Blanca y el Oso. Hay quien dice que es osa.
Nos encaminamos por la calle del Arenal, su nombre se debe al barrio en el que vivían los cristianos en tiempos de los musulmanes. Iglesia de San Ginés. Aquí están registrados todos los hijos de Regino Aguado, menos el mayor que está en la Iglesia de Santa Cruz, y el pequeño que nació en Linares. Hay cuatro inscripciones.
La iglesia está levantada sobre los restos de la iglesia mozárabe anterior, Su torre mudéjar es lo único que se conserva de esta fecha. La nueva se comienza en 1644, mandada construir por Felipe IV. Desde 1982 es declarada Monumento Histórico Artístico Nacional.
Dejamos a nuestra izquierda la calle de Bordadores, en esta calle vivió Benita, madre de Raimunda, en compañía de José Agapito Real Rodriguez, según afirma él mismo que la tuvo como ama de gobierno. Y para cuidarle.
Por el Pasaje de San Ginés llegaremos a la calle Mayor, y a la Plaza Mayor, Por el pasaje encontraremos la famosa chocolatería de San Ginés.
Plaza Mayor. Daremos u rodeo y podemos admirar la Antigua Posada del Peine.
En la plaza veremos el número 16. En 1837, la plaza se llamaba plaza de la Constitución y desde esta casa y su segundo piso interior, consiguió Benita, retirar a su hija Raimunda de la Inclusa, aunque dependiendo del establecimiento, después de varias instancias y solicitudes enviadas a dicha Real Casa de la Inclusa. Esta vez, Benita lo consigue, pero todavía no declara que es su madre. Sí confiesa que es soltera y costurera. No le conviene mentir, para conseguir a la niña.
Vamos a contemplar la Casa de la Panadería, la cual conserva un precioso salón real que merece la pena ver. La Casa de la Carnicería, llamada así por ser el lugar de almacenamiento de toda la carne que abastecía a la ciudad; pasó a servicio del Ayuntamiento a final del siglo XIX. El primer proyecto de construcción fue realizado por Juan de Herrera por orden de Felipe II, con el fín de remodelar la antigua plaza del Arrabal. En ella se celebraba un importante mercado. El proyecto no se llevó a cabo hasta principios del S. XVII por Juan Gómez de Mora. El aspecto actual de la plaza se debe a Juan de Villanueva, que la reconstruyó en 1790.

Palacio de Linares. Fotografía de Emilio García (Licencia CC)

Hay un dato o detalle curioso que a mí me gusta mucho y que Galdós habla de ello en su gran novela Fortunata y Jacinta. En un lateral de la plaza los edificios no tienen portales, estos portales se encuentran al otro lado de la plaza, o sea en la Cava de San Miguel, pero lo curioso es que los locales que dan a la plaza Mayor corresponden al piso primero y en algunos segundo de la Cava.
Mercado de San Miguel. Este mercado es el único de la época que se conserva. Hoy se ha restaurado y se han instalado en él tiendas y bares que ofrecen diversos y excelentes productos de calidad. Tiene gran aceptación y éxito tanto para los madrileños como para los visitantes. Y en él puede uno tomarse un sustancioso aperitivo o tomarse una excelente fruta o postre de chocolate. En la Plaza de San Miguel vivió siempre José Agapito desde que vino a Madrid, hasta que fue a vivir con Benita, madre de Raimunda en 1855. Pese a las frecuentes quejas, estudios y propuestas protagonizadas por distintas personas en los diversos gobiernos como las elaboradas por Mesonero Romanos, sobre las mejoras necesarias y urgentes a emprender en la corte, relativas a higiene y limpieza principalmente en las plazas de mercado ; hasta el último cuarto del siglo, no se edifican los principales mercados, como son La Cebada y San Miguel, único representante de la época por su estructura metálica.
Bajamos la Cava de San Miguel, pasamos por el número 5, casa en que durante varios años vivieron la tía y primas de Raimunda, costureras como ella.
Cruzamos la plaza del Conde de Miranda y llegamos a la calle de la Pasa. En esta calle estuvo siempre la Vicaría y después se utiliza para Archivo Histórico Diocesano.
Convento de las Carboneras, de la Orden Jerónima fundado a principios del XVII. La imagen que se venera en su interior se encontró en una carbonería, de ahí su nombre.
Por la calle del Codo se llega a la plaza de La Villa. En ella podemos admirar la Casa de la Villa, construida en el siglo XVII por Juan Gómez de Mora y terminada por Ardemans a final del siglo XVII. La fachada que da a la calle Mayor es de Juan de Villanueva. La casa tiene dos puertas gemelas la primera mas cercana a la calle Mayor es la que daba entrada a la casa del Ayuntamiento, la segunda, es la que conducía a la cárcel de Villa.
Casa de Cisneros. Su fachada principal da a la calle del Sacramento y está decorada con motivos platerescos. Es de los pocos ejemplos del Plateresco que tiene Madrid. Observaremos detalles renacentistas en puertas y ventanas. Su construcción es del Siglo XVI, por Benito Jimenez de Cisneros, hijo de un hermano del cardenal.
La Torre de los Lujanes. Edificio perteneciente a una de las nobles familias madrileñas. Del siglo XV. Estilo Mudejar. El escudo puede verse en la portada gótica de la casa.
En la calle Mayor, veremos la Placa que indica el lugar en que estaba la iglesia de El Salvador.
Mayor, 114. Este lugar es el que a mí más me habla. Toda la manzana pertenecía al terreno del convento de las monjas de Constantinopla. Este terreno, igual que el de la calle de las Torres, fue adquirido por Mateo de segunda mano, es decir, a los que lo habían comprado a subasta. Su numeración, hoy ha variado, por las construcciones nuevas que se hicieron al principio de la calle. Mateo vivió en el número 20 de Mayor, en los años posteriores al nacimiento de José. En el 114- 1 vivió José y Raimunda hasta que se trasladaron al palacio en 1884. La numeración era, 114-1, 114-2 114-3. También tenían en el bajo las oficinas. Benita vino a vivir con Agapito, y aquí estuvo hasta su muerte, en 1885, pero no vivió con su hija. Vivió en el segundo piso, casi siempre con dos criadas. Una vez muerto Agapito siguió sola.
Como vemos por la fachada, no era precisamente lujosa, pero posiblemente el piso principal poseía grandes comodidades, por lo que sabemos de los gustos de José.
La parte posterior de los edificios, dan a la calle de Juan de Herrera, 5 casa en la que vivió, como ya sabemos, durante dos años, Raimunda, junto a Paz Urbina a la que también llevó a vivir junto a ella después de su matrimonio, a la calle Mayor.
Es cierto que Raimunda llevó una buena dote. Pero para conocer lo que era una buena dote en aquellos tiempos, tendríamos que ver otras, Conocer un número determinado de escrituras de dote, y a partir de estos datos, sacar conclusiones. Yo tengo claro que era una buena dote pero considero unos datos con éstos, llego a la conclusión de que Raimunda incluye en esta dote, los regalos que ha recibido por su casamiento, incluso de su propio novio. Además, tengo en cuenta que Benita tiene relación con José Agapito, por lo menos desde que Raimunda tenía 17 años. Tengo el convencimiento de que Benita, dedicó toda su vida a esa hija y a conseguir que pudiera relacionarse y aparentar una situación cómoda y desahogada, sacrificándose en todo lo que estuvo en su mano para lograrlo. Viendo otras dotes en las escrituras notariales, es una dote de una cantidad mediana.

Mesa del acto del C.E.L.

Iglesia de San Nicolás. Es la Iglesia donde contrajeron matrimonio, Raimunda y José en Junio de 1858. El padre Jaime nos contará, un poco la historia del convento y lo que a ella concierne.
Plaza de Oriente. La plaza de Oriente también fue remodelada hacia la mitad del siglo.
El teatro de la Opera celebraba representaciones de óperas, famosas. Los marqueses de Linares tenían su propio palco.
El palacio Real. Tiene su origen sobre la edificación que para defensa construyeron los musulmanes en el Siglo IX, sobre el que se construyó el Alcazar en el siglo XVI. Fue destruido por un incendio y fue Felipe V, quien mandó construir el nuevo palacio con bóvedas de piedra y ladrillo. Entre 1738 y 1755. Carlos III fijó en él su residencia.
Monasterio de la Encarnación. De las Agustinas Recoletas, Mandado construir por deseo de Margarita de Austria esposa de Felipe III, construido por Juan Gomez de Mora, posee en su interior, importantes obras de Arte. Estilo Post Herreriano.
Madrid, 13 de marzo de 2011
Carmen Maceiras Rey

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