La portavoz del área provincial de mujer de izquierda unida en la provincia de Jaén, Selina Robles, ha condenado de manera firme el asesinato de una mujer en Villacarrillo a manos de su expareja.

Una nueva víctima de la violencia de género, después de tres años (desde 2007) sin tener que lamentar ninguna muerte, aunque eso no significara que hubieran disminuido las denuncias, ni que esta lacra social tuviera menores efectos en la provincia.

Para Robles, como ya ha denunciado IU en otras ocasiones, la ley integral contra la violencia de género resulta insuficiente por que carece de los recursos humanos y medios económicos suficientes para luchar con eficacia contra la violencia de género. Por otra parte, el desarrollo de la ley debería contemplar una gran inversión en educación y en formación para que la sociedad en su conjunto conociera las dimensiones de la violencia que se ejerce contra las mujeres, no sólo en el ámbito doméstico, y que son fruto de una discriminación sufrida durante siglos y arraigada con fuerza, cultural y socialmente.

Asimismo, Selina Robles ha señalado que las medidas que el gobierno del PSOE, está tomando y que significan más recortes como la eliminación del Ministerio de Igualdad; la reducción del gasto social en sanidad, educación y dependencia; la reforma laboral; la congelación de las pensiones o alargar la edad de jubilación son medidas que convierten a las mujeres en las grandes damnificadas de la situación económica actual y que dificultan su incorporación al mundo laboral y a una situación de igualdad de condiciones entre hombres y mujeres.

Por último, la portavoz del área ha recordado que Izquierda Unida propuso hace tiempo un gran Pacto de Estado entre todas las fuerzas políticas y sociales, -y que aún mantienen-, que se basaría en el compromiso de alcanzar a todos los niveles, un acuerdo que comprendiera básicamente la determinación de no avalar ni institucional ni socialmente, ninguna manifestación de violencia de género, combatiéndola de todas formas y con todos los medios al alcance. Es decir, este Pacto vendría a poner todos los medios necesarios para que ninguna violencia, ya sea como manifestación individual o colectiva (empresa, medio de comunicación, institución, etc.) no tuviera, a partir de este Pacto, no sólo ningún tipo de complicidad, ni explicación o justificación, sino que además tuviera que enfrentarse a la fuerza de la justicia social.