Si hay algo que ha hecho grande a Linares a lo largo de su historia, es sin duda alguna, sus minas de plomo. El paso de los años hizo que esas explotaciones dejaran de ser rentables y paulatinamente se fueron clausurado. Hoy las ruinas de esas instalaciones son testigos mudos de toda una época de actividad. Aquellos viejos caminos que llevaban a esas instalaciones, son en la actualidad unas vías fantásticas para la práctica del senderismo o la bicicleta de montaña.

Tramo de cañada junto a instalaciones mineras.

Comenzamos la ruta propuesta en la Fundición de la Cruz, justo a la entrada de la urbanización homónima. Caminamos unos metros por asfalto pegados al muro perimetral de la fundición. Pasamos junto a una vieja chimenea que hoy hace de rotonda. Más tarde termina el asfalto, seguimos al frente. Enseguida divisamos la gran Chimenea de La Cruz. Se trata de una torre de ventilación de enormes proporciones que sirve como faro para orientarnos en muchas de las rutas senderistas que se pueden realizar por el Distrito Minero de Linares.

Chimenea de la Cruz

Cruzamos los pinares de la Cruz y bajamos siguiendo el carril principal -obviando el otro que sigue por la derecha- hacia las faldas del Paño Pico. Durante la bajada ganamos excelentes vistas a Sierra Morena, divisamos el encantador pueblo de Baños de la Encina y contemplamos la gran cantidad de pozos que salpican la geografía más inmediata. A nuestra izquierda va quedando el pequeño valle que forma el Arroyo de San Bartolomé.

Vista de Baños de la Encina.

Sin darnos cuenta acabamos llegando al Pozo del Porvenir Oscuro (San Arturo), destaca su cabria de mampostería. Un sitio hermoso donde se respira gran tranquilidad.

Grajo posado sobre la cabria de mampostería del Pozo de San Arturo.

Unos metros más tarde, enfilamos por la derecha una vieja cañada. Estamos junto al Cerro de las Mancebas. Abandonamos enseguida la cañada para subir -también por la derecha- por el carril de los Lavaderos de Arrayanes. Los primeros metros de subida son duros. Divisamos un nuevo pozo minero, el de Zulueta. Se cree que en este pozo se instaló la primera maquina de vapor importada de Inglaterra allá por el año 1844. Quedan los restos perfectamente conservados de su chimenea así como las casas de calderas y máquinas.

Pozo de Zulueta.

Desde aquí se divisan perfectamente las sierras de las Villas y Cazorla, así como sierra Mágina, esta mucho más cercana, especialmente hermosa cuando la nieve cubre sus cumbres. Dejamos atrás este pozo, pero no tardamos mucho en encontrar el siguiente. Llegamos al Pozo de San Ignacio. Tenemos ante nosotros un bonito ejemplo de arquitectura minera en un estado relativamente bueno de conservación. En el carril se distinguen todavía los adoquines originales de la época. Debemos pisarlos siendo conscientes de que caminamos sobre parte de la historia reciente de Linares.

Pozo de San Ignacio.

Seguimos ascendiendo, descartamos el carril que sale a la izquierda -descendente- que nos llevaría hasta el Lavadero de Arrayanes. Pronto terminamos de ascender y entramos en una zona de olivar que nos lleva hasta la vieja Central Eléctrica y el Pozo de San José. La central es un edificio modernista, en buen estado de conservación si exceptuamos la cubierta. Se trata de uno de los edificios más singulares de todo el Distrito Minero.

Central Eléctrica.

Junto a la central, tomamos el carril de la derecha para dirigirnos hacia la parte alta del Paño Pico, el carril pronto se convierte en senda. Caminamos con unas estupendas vistas a nuestra derecha y el olivar a nuestra izquierda. El sendero discurre entre encinas y jaras. Pasamos unos pozos descubiertos que afortunadamente están debidamente señalizados.

Señalización de PR en el tramo de sendero.

Pasamos junto al vértice geodésico para acabar llegando al puntal del Paño Pico, donde tenemos unas vistas preciosas del paraje de la Garza, la Loma, las Sierras de Cazorla y las Villas, Sierra Mágina, Sierra Morena… Un buen sitio para descansar y desconectar.

Sierra de las Villas desde el Paño Pico.

Seguimos por la misma senda que ahora discurre entre encinas. Salimos a un carril que cruza un olivar. En poco tiempo llegamos de nuevo al pinar de la Cruz, desde aquí volvemos a divisar la gran chimenea del mismo nombre. Desde esta, no tardamos en llegar a la Fundición de la Cruz, nuestro punto de inicio y final para este paseo por el Paño Pico.

Distancia recorrida: 9,7 kms.
Tiempo aproximado: 3 horas.

Vista aérea de la ruta.