Un cansancio de luna
arrastra su queja
por la angostura del verso;
entrelazados nudos
atan mi sombra de pájaro inquieto.
Cansancio el latido incierto.
Cansancio la lluvia y
el pretérito imperfecto
la orfandad de las cosas
y el escarnio del silencio
cansancio el no hacer nada
y el hacer por hacerlo.
Cansa Venecia sin ti
Cansancio la noche y su sentencia:
eco mortecino
de lánguidas estrellas.
Cansa el alma sin materia.
Cansa la soledad de los muertos
en la retina del tiempo.
Cansa, en fin, el vértigo
cansado del mundo
colgado de una noria
cansado de rodar.
Cansancio de pájaro quieto…






