De nuevo ha pasado un mes, y con éste, dos conmemoraciones que han echado a Linares a la calle en esta primavera que empieza. El tiempo pasa y seguimos con nuestras cosas, parece que ajenos a las circunstancias, bastante estupefactos de que tenga que haber campaña electoral cuando si hemos querido, podemos tener algo claro lo que vamos a hacer. También es verdad que se palpa la abstención, que no es el momento, y que cada cual lo ve a su modo. Es curiosa la libertad de opinión y expresión, muchas veces no entiendo cómo ante una misma cosa se puede ver de diferente manera, pero esa es la grandeza de la libertad y su consecuente respeto. En fin, dejemos que pase el tiempo que nos han dado y ya hablaremos.
Lo primero que nos hemos encontrado es la Feria del Libro que ha estado muy bien y como siempre concurrida, sobre todo en las actividades para niños y niñas con “Los cuentos del Mundo”. El Cuarto Centenario de la muerte de Cervantes ha tenido varias actividades llevadas a cabo por diferentes colectivos y en varios de ellos con la presencia de la escritora Fanny Rubio que ha puesto el énfasis, esta vez, en las Mujeres del Quijote, visibilizando a mujeres valientes, decididas y precursoras de la sabiduría innata como Marcela, Zoraida y Dulcinea del Toboso, entre otras. Según Fanny, a la que como siempre ha sido un placer acompañar, de las 200 mujeres que aparecen en el Quijote, sólo 39 toman cuerpo y voz. Otra idea recurrente de nuestra escritora es que “las mejores mujeres del Quijote son de Sierra Morena”. O sea, nuestras. Siempre se aprende.
Otra celebración son las cruces de mayo y el esmero que ponen los artífices en construir unas cruces engalanadas. Quiero hacer hincapié en que aunque no haya ganado ningún premio hubiera merecido un reconocimiento o un accésit, o una visibilización, la cruz de la Asociación Vecinal del Casco Antiguo. Una cruz sencilla, sin artificio y con leyenda, puesto que reflejaba el recuerdo a las mujeres víctimas de Violencia de Género. Todos los años, y ya llevan dos, desgraciadamente, esta Asociación las recuerda y, repito, aunque no haya obtenido premio, las mujeres se lo agradecemos y felicitamos. Esta Asociación también se ha preocupado de que en la Plaza de Alfonso XII, recientemente remodelada y adaptada a los niños y niñas como parque infantil, no se haya ubicado ninguna cruz, para respetar el ambiente lúdico y de salubridad de dicho parque. Eso es cuidar de nuestro entorno y nuestro barrio.
En fin, cuando esto escribo he podido disfrutar de un ambiente de calle bullicioso, salíamos de un puente y aparte de los jubilados de siempre y de las mujeres sufridoras y compradoras que injustamente no tienen jubilación, estaban los niños y niñas. Hoy había muchos. Y eso es lo que da alegría a una ciudad. Ojalá que para cuando ellos lleguen, todo se haya estabilizado y se queden.









