En silencio se arrastra la cola del tiempo:
¡que vengan los nardos a velar el cuerpo!.
(Abril aterrado, seco)
Llueven las horas humo de incienso
(Abril piedra, cieno)
Reman los tejados a golpes de acero:
¡que vengan los nardos a velar el cuerpo!.
(Abril cristal, sendero)
Palomas cenicientas se unen al cortejo
(Abril espiga, duelo)
Enseña la luna su abrigo de invierno
(Abril azogue, espejo)
¡Que vengan los nardos, a velar el cuerpo
que cierren los niños, las puertas del cielo;
que las sillas tiemblen en el cementerio
que se ha muerto abril,
abril, se me ha muerto!








