Hablamos de un libro que en Francia ha provocado una auténtica revolución en ventas. Su autor, Stéphane Hessel, de 93 años, se ha convertido en la conciencia social de Francia mediante un libro con 30 páginas. Ex combatiente de la resistencia francesa y diplomático, el autor es un judío, nacido en Alemania y nacionalizado francés posteriormente, que ha vivido el horror de un campo de concentración y ha sido miembro activo de la Resistencia durante la II Guerra Mundial.
La obra es un alegato de movilización destinado a la juventud, instando a los jóvenes a abandonar la indiferencia en estos tiempos adversos. “En situaciones como la presente, no debe existir espacio para la resignación o la apatía” afirma el autor que recuerda los tiempos en que la indignación frente a los nazis fue la causa que impulsó hacia la victoria y el motor de la reconstrucción posterior de Europa. Ahora, Hessel, indignado por la absoluta decadencia presente, se pregunta cómo es posible que con las circunstancias del pasado se pudiera crear una sociedad relativamente justa a pesar de la precariedad, y hoy, con la abundancia actual, tengamos que tolerar cambios que reducen y tiran por tierra el bienestar obtenido en tiempos mucho más adversos. Opina también que “la situación actual es causa de la dictadura de los mercados, la ausencia de regulación de los sistemas de financiación ha convertido al mundo en un lugar muy injusto, con el consentimiento de los políticos u la omisión de cumplir su obligación convirtiéndose en unas marionetas a voluntad de los mercados en vez de luchar por conseguir una sociedad basada en valores” Para el autor “Europa está abandonando cobardemente los sólidos principios conseguidos para conciliar la libertad y la igualdad, la economía y una sociedad justa. En esta situación, la ciudadanía no debe callar, la casta política no está a la altura de las necesidades actuales”.
El prólogo del libro es de José Luís Sampedro.
Llama la atención de la edición española su precio, cinco euros, frente a los tres que cuesta en Francia. Parece que por desgracia las denuncias sociales en contra de los mercados, en nuestro país, también sufren su dictadura. De cualquier manera, este detalle, no resta valor a la obra de Hessel.












mientras los papis ayuden no habra indignacion la juventud esta llena de gachas estan adormecidos
Indignado, que no crispado. cuando intento pensar en como luchar por esos valores desde la comodidad del amburguersionamiento, me veo solo. Y veo descabezados, de mentes dormidas, de ideas etereas, hundidos en la cotidianida. Es normal, para los tiempos que corren. Ahora la conciencia social tiene remordimientos y pecados. Desde esta indignidad actual, donde se han perdido valores elementales, porque no se conquistaron sino que estaban, y que ya no estan, hemos ido desmoronando algo tan importante como la verdad, la justicia, la paz, el amor, la dignidad, la libertad (que se escribe en rojo sangre), el respeto, la vida, la igualdad, la solidaridad. En fin. Pero hay una manera de generar un movimiento social. Se tu la primera trinchera, tu frente de batalla está delante de tus narices, utiliza las palabras como armas y cargalas de razones meditadas, cargalas de valores conquistados tantas veces repetidos, reinventa tus argumentos y empieza. Este es el momento de hacer nuestra historia. Luego no digas que no te enterastes, mira el mundo.
Hay una pérdida de valores….
una falta de respeto por y hacía los demás….
una agresividad desmedida por cualquier gilipollés….
una falta de creencia en «algo»….
etc…………
A LOS ERUDITOS:
A los puristas, a los de la Real Academia de la Lengua, a los bandarras – perdón -, a los bandidos -otra vez perdón -, quiero decir a los banqueros, tengo el deber de aclararles que “ORGÍA” se escribe sin hache.
Se escriben con “h” – las palabras que empiezan por “hum”+vocal. Ej: Humano, humo…
Se escriben con “h” – las palabras que empiezan por “ue”, “ ui “, “ ia “, “ ie “ y sus derivados…
En el comentario que envié titulado” HABLAR DE DIOS “ e » INDIGNAOS «, escribí orgía con “h”, no en todos los casos, les explico: Me refería a un tipo de orgía que por su propia especificidad hacía necesario el uso de la “h”, a la horgía hipotecaria – permítanme la licencia a futuro de seguir usando la “h” cuando me refiera a la horgía que practica la banca, en connivencia con el gobierno, refocilándose, cual piara, en el cieno de las pocilgas al aplicar la Normativa Hipotecaria -. Resumiendo: Horgía = Orgía hipotecara.
Ver: Y Raúl cogió la pancarta..Diario de burgos digital.l
NO SAQUEIS LOS PIES DEL TIESTO
Os lo dice vuestra madre, no seáis orgullosos, no seáis rebeldes, sed humildes como los corderos. Haced caso a su experiencia avalada por dos mil años largos, llenos de avatares. El mundo es astuto como las serpientes y puede prenderos en sus redes, como a tantos..
Confiad en vuestra madre, abandonaos confiados en sus brazos, no tenéis edad todavía, ni la madurez precisa para saber lo que os conviene, de eso se ocupa vuestra madre.
Ved como acabaron vuestro hermanos Tomás Moro – luego santo -, Romero, Ellacuría , Juan Ramón Moreno, Amando López, Segundo Montes, Ignacio Martín Baró, Joaquín López y López …, si le hubieran hecho caso a su madre no les habría pasado lo que les pasó.
Vuestra madre os ama, aunque a veces tenga que regañaros y mandar callar, por vuestro propio bien, como a vuestros hermanos Jon Sobrino, José Antonio Pagola, Juan Masiá, Robert Haight, Jacques Dupuis, Charles Curran, Bernhard Häring, Edward Schillebeeckx, Teresa Berger ,Joan Chittister….
Vuestra madre sufre cuando se ve obligada invitar a alguno de sus hijos a abandonar la casa como a Hans Küng , Leonardo Woff – “La humildad es una virtud, la humillación un pecado “-, Lavinia Byrne, Tissa Balasuriya, José María Diez Alegría, Benjamín Forcano, José María Castillo, Juan Antonio Estrada. No puede consentir que cundan los malos ejemplos.
Si mis hijos, a los que he tenido que regañar y dar un tirón de orejas y aquellos a los que he invitado a salir de casa, no se corrigen acabarán como los primeros, ¡preservaos del mundo!, os lo dice vuestra madre que os quiere.
Que hablen los muertos.
ESTO ES COJONUDO, YO NO QUIERO MORIRME
Da la impresión de que se hayan puesto de acuerdo, ¡es increíble! Primero una noticia, luego otra y otra, todas del mismo tenor literal, con el mismo mensaje, ¡parece un milagro!.
Recién levantado de la cama, para hacer menos rutinario el aseo diario conecto las noticias de la radio y escuchen, escuchen lo que oían mis oídos:
Su Santidad en Papa manifiesta que en los últimos tiempos ha estado volcado en tareas de evangelización. Confiesa su distracción sobre los problemas que afectan a sus hijos más cercanos. Acaba de enterarse que la crisis económica del mundo mundial, la están pagando los más pobres y ¡eso si que no!. No está dispuesto a consentirlo y a tal fin a convocado un cónclave para denunciar esta injusticia, no permanecerá callado. Anuncia una próxima encíclica de carácter social, no la pone nombre.
Este oyente piensa: Esto es cojonudo, yo no quiero morirme.
A continuación escucho que el parlamento europeo –los americanos son de otra manera- con todos los pronunciamientos a favor anuncia medidas para poner freno a los desmanes financieros.
Este oyente piensa: Esto es cojonudo, yo no quiero morirme.
Después se manifiesta en Presidente del Congreso que dice hablar en nombre propio y en nombre del Presidente de la Nación y Secretario General de su partido e insta, de forma enérgica – con cierto enojo, diría yo – a la cámara , prescindiendo de la creación de comisiones, a legislar de forma urgente y excepcional para derogar la Normativa Hipotecaria y Desahucios.
Este oyente piensa: Esto es cojonudo, yo no quiero morirme.
Sigue el Presidente del Poder Judicial dirigiéndose a los señores magistrados u jueces animándoles a dictar sentencias a favor de la dación en pago, en tanto en cuanto, no se cambie la legislación.
Este oyente piensa: Esto es cojonudo, yo no quiero morirme.
Sigo escuchando ahora al representante de la AEB – Asociación española de banca – que reconoce que la política bancaria debe de dar un giro de ciento ochenta grados…
Este oyente, no pudo seguir escuchando, lo siento por ustedes no se van a enterarse de más, este oyente se emocionó, que les voy a decir, le pudo el sentimiento y pensó: ESTO ES COJONUDO, YO NO QUIERO MORIRME.
Perdonen de nuevo, este oyente es muy emotivo.
OTROS TAMBIEN SUFREN JUNTO A LOS HIPOTECADOS, HOMBRO CON HOMBRO.
Con todos mis respetos, consideración y cariño a Jon Sobrino:
Apreciado y querido Jon, ya te han clavado en la cruz solo les falta atravesar tu costado con la lanza, esa que partirá tu corazón en dos.
Ya sé, imagino que tres horas de agonía, de dolor de sufrimiento, con sed, soportando insultos y sin poder respirar tiene que ser terrible – “Nada te turbe, nada te espante, quien a Dios tiene nada le falta, solo Dios basta”-.
Ya sé, imagino que tus fuerzas te empezaron a faltar mucho antes de clavarte en la cruz, empezaste a debilitarte en el Monte de los Olivos cuando sudaste sangre a la vista de tú pasión. No te justificaste ante Pilatos que no vio falta en ti, pero el Sanedrín le cogió por las pelotas, ó tú o él, por eso mandó azotarte y lo hicieron a conciencia, hasta llevarte al borde del colapso, a continuación te pusieron la corona de espinas y el manto púrpura y la caña en la mano a modo de burla, se ensañaron contigo –golpes, puñetazos, escupitajos- y arrancaron mechones de tu barba. Te condenaron y colgaron de tu cuerpo exhausto esa pesada cruz de madera, apenas seiscientos metros separaban la fortaleza del Gólgota, te habían quebrantado, no podías con esa carga y caíste de bruces siete veces, llegaste ya no te sostenías gracias a Simón de Cirene. Ya en el monte, después de los preparativos, te arrastraron y te quitaron la túnica pegada con sangra a tus heridas, ya sé, imagino que fue muy doloroso. A continuación te tumbaron de espaldas a la cruz y tú, manso, te dejaste hacer sin revolverte. Clavaron tus manos a la cruz, primero la derecha, antes de clavar la izquierda, tiraron del brazo con una cuerda, descoyuntando tu hombro hasta llegar a la marca que habían hecho en el madero, lo tenían todo bien medido. Luego clavaron tus pies y ahí estas, tus amigos sienten miedo y han ido a esconderse, solo tu madre, la mía, acompañada por las santas mujeres y del joven Juan, permanecen junto a ti, su amor puede más que su miedo.
Solo falta, no creo, que Nuestro Padre te abandone. Ya otro, había se había inmolado, cargando con nuestro pecados. No le abandonó a El tampoco, el Inmaculado volvió la cara ante la atrocidad de los pecados que El Cordero cargó sobre sus espaldas, “se hizo pecado” en palabras de San Agustín.
Aguanta Jon, y perdónales porque no saben lo que hacen.
Tú amigo en Cristo.
Raúl
Lo importante es tener el botellón asegurado, el resto ya lo resolverá papá, ¿no?
Apoyemos, ayudemos todos con nuestro testimonio a la PAH -Plataforma de afectados por la Hipoteca-, hoy por ti mañana por mi.
No permanezcais callados, no os hagais complices con vuestro silencio de esta injusticia. La sociedad entera debe de enterarse de esta atrocidad y condenarla.
A vosotros los jovenes me dirijo: El futuro es vuestro, de vuestra actitud va a depender el mismo.
A vosotros los padres, los abuelos: Que futuro deseais para vuestros hijos y nietos.
Vamos a gritarles, todos: BASTA YA, BASTA YA JODER, BASTA YA.