Habría muchas cosas de qué hablar estos días, está bueno el “patio político” andaluz, pero por eso precisamente me apetece pasar a otra cosa, al deporte o, más bien, a los y las deportistas, porque de los Juegos Olímpicos ya se ha hablado bastante. Lo de los deportistas me ha venido a la mente por la alegría y la satisfacción que me dio Nadal el otro día, al ganar a Djokovic en la final US Open. Me mantuvo despierta hasta que acabó y aseguro que luego dormí muy placenteramente.
Yo no sé qué pasa, que el deporte, llevado por los deportistas, nos influye tanto. De momento nos alineamos con unos o con otros y si se gana, todo es euforia, hermandad, buen rollo, elevación de la adrenalina y hasta de la libido, pero si se pierde, yo os aseguro que dejo que pase el día y que no me lo recuerden. Intento analizar, porque a mí me gusta mucho casi todo deporte, qué es lo que “tiene” para que nos pongamos así. Nada de lo que pase concita tanta unión y concentración sin aviso ni consignas, simplemente participamos espontáneamente de algo que nos iguala a todos. Yo recuerdo la final del mundial que ganamos cuando yo estaba en la playa. Yo paseaba con mi perro y pasaban los coches eufóricos con la bandera española y todos nos poníamos a saludarnos estentóreamente. Son de los ratos en los que todos sonreímos y nada malo se teme. El buen rollo invade. ¿Qué tendrá algo así?
No sé, yo creo que nos influye tanto porque de alguna forma el deporte y los deportistas nos representan, la imagen que dan está de acuerdo con nuestra cultura, costumbres y manera de ser, nos definen como país, aparte de alegrarnos o entristecernos como personas, trasladan la competitividad que cada uno tenemos a la generalidad, algo de ellos y ellas nos pertenece y normalmente actúan según nuestra idiosincrasia, nos definimos así. Nos definimos en la profesionalidad, en saber ganar o perder dando hasta lo último, en la educación, en la cultura y en el respeto. Hay un componente externo que nos arrastra, es algo colectivo, lo personal apenas nos preocupa, lo que nos atañe es la vida deportiva porque de alguna manera nos representan y la mezcla de orgullo sano y agradecimiento por dejarnos en buen lugar nos llena.
Hemos tenido muy buenos deportistas en el pasado, aquel pasado, pero eran individualidades, ahora hemos construido a través de estos años, una buena cantera, estamos entre los mejores del mundo en casi todos, no quisiera que los recortes también llegaran a ellos y me refiero a los amateurs, no tanto a los que se han profesionalizado, aunque entre ellos también tengo mis iconos en fútbol, baloncesto, motos, coches y demás. Hablando de fútbol, el que ahora me preocupa es Iker Casillas, los demás van bien. Tenía ganas de decir que el antipático de Mouriño, por no decir otra cosa y ojalá que le llegue el declive, lo ha medio destruido, le ha robado la confianza en sí mismo. Su lesión no fue casualidad, y ha tenido que pasar para que veamos bien lo que haga, aunque lo que sí creo es que pasará este bache, estoy convencida.
Bueno, ya he desvelado mis preferencias de equipo, aunque para individualidades las tengo también en los demás, Valdés, Raúl, Iniesta, Villa, Llorente, Xavi, no tanto Piqué y veremos los que vienen de la cantera nacional. Los que no son nacionales que hagan su trabajo que para eso les pagan y tanto.
Cuando hablamos de ellos, de todos, parece que sólo nos fijamos en los y las de élite, refiriéndonos a los que cobran incalculables cantidades de dinero, sin pararse a pensar que esa es la punta del iceberg de tantos y tantas que día a día se esfuerzan y se profesionalizan en las diferentes formas de cultivar el cuerpo dentro de una mente sana, es más, yo creo que para llegar a lo más alto, lo primero es cultivar la inteligencia, que eso te hace desarrollar todo lo demás.
Siento no poder hablar de muchas mujeres, como en todo nos toca la invisibilidad, pero se está constatando su valía sobre todo el atletismo, natación y ya baloncesto, balonmano, o water polo, de manera que de 282 medallas en los pasados juegos Olímpicos, 168 eran hombres y 114 mujeres, ya vamos llegando. Nombres como Arantxa Sánchez Vicario, Edurne Pasaban, Gemmna Mengual, Conchita Martínez, Marta Domínguez, Mireia Belmonte, Amaya Valdemoro, Jennifer pareja, Ona Carbonell y muchas otras que irán saliendo quiero dejarlas bien claras. Porque las hay.
Creo que en el deporte, que es esfuerzo, inteligencia y competitividad, nos igualaremos, ya nos igualamos en la celebración de nuestros triunfos, sean de quienes sean. El deporte une y menos mal que lo tenemos y del bueno. Nuestra base es así, no la que hacen de nosotros los políticos. Por eso, ellos pasarán, nosotros y nosotras no.












Conclusión: a la gente de izquierdas con el tema de los ERES les entran ganas de hablar de deporte. Supongo que a los de derechas con el tema de Bárcenas el bricolage, o el mus, o vete tú a saber. Qué pena de país.
Todo sea tirar balones fuera para desviar la atención.
Pan y circo para la plebe. Digo, pan y furbo.
Tal y como están las tasas de la universidad lo mejor y lo más rentable es más rentable gastarse el dinero en que los niños sean futbolistas, baloncestistas, tenistas, etc. Van a ganar más dinero y en tiempo récord, como nos gusta a los españoles. Hombre, siempre queda la opción de meterse en política. Se trabaja poco (o nada si eres senador, diputado de segunda fila, concejal de relleno..), se gana bastante bien, te suelen invitar con frecuencia, tienes dietas hasta para el segundo desayuno. Además si eres diputado puedes delinquir, que como eres aforado no te pueden juzgar, por lo menos como a los ciudadanos de a pie, y lo mejor, no se necesita tener ningún tipo de talento o don especial, es más, por lo general, cuanto más mediocre seas más cerca puedes estás de triunfar. Bueno sí, tener cierto descaro (entiéndase como ‘cara dura’) y saber hacer de palmero al líder (fundamental)….y es que a los españoles sólo nos quedan esas alternativas. Somos muy listos, aunque vamos a la cola de patentes en Europa, o sea, inventos. Precisamente los alemanes son los primeros y eso con lo cerrados y cabezas cuadradas que son…si es que si no hay pelotazo…para qué. Además, tienen un morro. Pues no van y quieren que gestionemos mejor el dinero que nos dan. De verdad, que geta tienen los del norte de Europa. Que el niño te sale contestón y buen estudiante, nada pues que se estudie unas oposiciones. Trabajo seguro, sueldo medianamente bueno y asegurado (por ahora) y no tiene la necesidad de calentarte la cabeza demasiado. Bueno, cuando sale una norma nueva aprenderte el check-list de aplicación. Y poco más. Bueno, estamos en España…y tenemos lo que nos merecemos. Y encima los catalanes se quieren ir..y se irán..luego los vascos…espero que por lo menos echen al Barça de la liga (una pena porque soy del Barça). Otra idea (y esta sí me gusta): aprovechando está ola de secesionismo Linares podría hacer la novena provincia.
Respeten la libertad de expresión y escriban ustedes sobre lo que deseen, seguro que les serán respetadas sus opiniones y pláticas y publicadas en este diario digital, de los pocos dónde se publican opiniones de muy diversas índoles.
Saludos cordiales.
¡Que el Padrecito Ad Contrarium nos señale lo que debemos pensar y opinar, Faro de nuestra ignorancia! ¡No queremos sufrir su Justa Ira!
Oye, Moco-vita, ya quisieras tener tú la sabiduría que demuestra esta persona respetuosa que se llama Ad Contrarium.
Anda, tómate un poquito de DUPHALAC que es mu gueno pa evacuá.
Mercedes, es verdad, como bien dices en tu artículo que el deporte une, pero a mí me gustaría hacer una reflexión y una pregunta.
El conjunto de la deuda de las administraciones públicas se sitúa en el 92,2% del PIB o lo que es lo mismo 942.000 millones de euros; es el nivel más elevado al que se ha llegado desde el año 1995, que comenzó a contabilizarse este dato, y según ha anunciado el propio gobierno seguirá aumentando hasta el año 2016 que alcanzaremos el 100% del PIB. Esto que se llama deuda pública es de cada uno de los españoles y en el año 2008 cada español debíamos 9.700 euros y en la actualidad debemos 21.000 euros, que probablemente no podremos pagar y lo tendrán que hacer nuestros descendientes. El 30% del conjunto de la deuda que adquirimos, que suma la nada despreciable cantidad de 80.000 millones de euros al año, la empleamos en pagar intereses de la deuda anterior. Según los expertos cuando la deuda pública de un país está por encima del 90% del PIB, se ve afectado muy seriamente el crecimiento económico.
A la vista de estos datos no sé si estamos para muchos juegos y deporte, creo que deberíamos establecer muy bien cuáles son nuestras prioridades y hacia donde debemos dirigir nuestros recursos. O ¿piensan ustedes que tenemos el patio para fiestas y que posiblemente yo sea un pesimista?
Yo recuerdo la final del mundial que ganamos cuando yo estaba en la playa. Yo paseaba con mi perro y pasaban los coches eufóricos con la bandera española y todos nos poníamos a saludarnos estentóreamente. Son de los ratos en los que todos sonreímos y nada malo se teme. El buen rollo invade. ¿Qué tendrá algo así?
Esto fue inolvidable. Igual que el día de la final contra Italia, antes del partido la gente ya iba sonriendo por la calle y los coches celebrandolo.
Que nos guste el deporte, y que prestemos atención a esto, no significa que se la quitemos a lo que nos rodea. Egocentristas.