Bienvenido Francisco, Hermano

En el sentir mundial, tanto para cristianos como para agnósticos, se pensaba y se piensa, que todas las crónicas que se van filtrando no hacen sino constatar que a Benedicto XVI le faltaban las fuerzas para seguir con la tarea que se auto impuso de limpiar los rincones de las estancias vaticanas de las telas de araña y sacudir las esteras de los pasillos de tanto detritus acumulado durante tantísimos años. Como alemán, le hubiese gustado dejar todo impoluto. Renunció   porque a su edad le faltaron las fuerzas y pensó que también él merecía un descanso sus últimos días de vida en una tranquila celda de clausura como hizo bastantes años atrás, monseñor Buxarrais renunciando al obispado para convertirse en fraile, aunque por motivos diferentes.

Nunca me sentí identificado con Benedicto ni con el anterior, Juan Pablo II, pero no es momento de zaherir sino estar junto a los Padres de la Iglesia por un cambio de rumbo de la barca del Pescador, una barca a la deriva por las múltiples y dolorosas realidades de la Iglesia. Pero el problema no es un Papa que caiga bien o no a los católicos, sino que el problema es el “papado” como institución.  No es objeto en estas líneas de hacer leña del árbol caído ni siquiera por el problema  de los escándalos e intrigas que van saliendo a la luz solos día a día.

Hablando en sentido figurado, el hundimiento de la cúpula de San Pedro, tras los continuos terremotos a los que está sometida la Ciudad del Vaticano, acaso pudieran mostrar el inicio de un cambio, un reinventar la Iglesia desde el Evangelio radical, que pasa necesariamente por las Bienaventuranzas, por la solidaridad y la ayuda para con los desfavorecidos. Es necesario reinventar este cristianismo caduco y retornar a Jesús y su mensaje eterno de fraterno amor. Es necesario re- evangelizar Europa.

Vamos a presenciar un cambio de era, esperado cambio en todas las facetas. Político en todas sus instituciones; también social, religioso… Los filósofos hablan de un “Tiempo eje” que es el que se dio hace 2500 años en los siglos V-VI A.C, en los que surgen los profetas de Israel, así como El Tao, Confucio, Buda, Zaratrusta… eso por no hablar más recientemente de las profecías de Nostradamus o  de San Malaquías en las que no creo, si no es, en el sentido figurado de este cambio de era, de éste “Tiempo eje”

La Iglesia no fue ni mejor ni peor en cada momento histórico que el conjunto de la sociedad. Y en estos avatares, los cristianos de comunidades de base nos preocupamos y alegraríamos de ese cambio en el timón de la barca de Pedro (un pescador que por cierto no llevó silla gestatoria, ni anillo ni zapatos blancos, ni sombrero, ni papa-móvil)

“No es que ella (la Iglesia) cante en latín y se esconda en un bunker, no es que se una con las fuerzas más reaccionarias e impida a la mujer elevar la forma sagrada en el altar, no es que permanezca huida en el pasado…, es que la degradación, según relatan los periódicos, ha alcanzado ya a órganos vitales” comenta Koldo Aldai en “feadulta”

Es necesaria la supresión del oro, la púrpura, el boato, la pompa y la circunstancia, pero sobre todo la supresión de lo más peligroso: el dogma, la doctrina y los convencionalismos. ¿Jesús caminaría hoy por el Vaticano de forma satisfecha de ver la suciedad que hay hoy en el mundo y particularmente en Su Casa?

Con esta crisis moral, es necesario propiciar un diálogo, más de igual a igual entre los cristianos del pueblo y de la Iglesia institución. No es sólo un borrón y cuenta nueva, es un cogerse de la mano, es un aunar de corazones y voluntades para que el principio de incondicional amor que testimonió Jesús, más pronto que tarde, alcance la tierra entera. Es necesario vestir sus humildes sandalias de cuero, pero sobre todo tener su corazón inmenso.

No desearíamos un nuevo y ostentoso Papa, desearíamos un “Pescador” humilde e integrador de todas las corrientes existentes en la Iglesia.

“¿Cuánto  poder quieren aún seguir acumulando cuantos visten negra sotana? La humanidad, en vías de emancipación de tutelas de todo orden, no puede aceptar más sumisión que a los principios y valores universales que pregonó Jesús; no puede asumir más devoción que aquella debida al resto de la humanidad, sobre todo a aquella más sufriente…” (sic)

Muchos cristianos no desearíamos un nuevo Pontífice, sino un hermano en Roma, falible, que pueda equivocarse, cercano,  de carne y hueso, camisa, pantalón y suéter o chaqueta. En eso tenemos que aprender de otras confesiones como la evangélica.  Si alguien nos preguntara, quisiéramos un “Pontifex” (tendedor de puentes; puentes de diálogo del que tan necesitada está la Iglesia) Un “Pontifex” conocedor del mundo y sus desafíos, no de la rígida y anquilosada letra y las formas que caducan; un abridor de nuevos caminos, un abrazador de otros sentires, un arquitecto que tienda puentes de diálogo con otras confesiones, como quiso hacer Juan Pablo I en los 33 dias de pontificado… y no lo dejaron…murió dulcemente en su cama la noche que decidió cesar a tantos cardenales de la curia“ Que casualidad.

Desearíamos un hombre, o una mujer en el Vaticano que día a día se preguntara, no cómo defender el imperio de la fe, sino cómo extender el principio de solidaridad universal, de fraterno amor; que en cada momento se interrogara cómo caminaría el Nazareno por las inciertas, convulsas, pero al mismo tiempo esperanzadoras avenidas de nuestros días.” (sic)

No sé si compartirás conmigo, hermano Francisco, esta afirmación de J.A. Estrada: “Ser seguidor de Jesús es ser ateo de muchas imágenes de Jesús que existen en la sociedad y en la misma Iglesia”. O aquella en la que manifiesta: “Si la vida de Jesús, por sí mismo no valiera, a mi no me valdría decir que ha resucitado”.

Sobre el autor

5 comentarios en “Bienvenido Francisco, Hermano”

  1. simplemente isa

    Sr. Parrilla, habemus papa pero ya veremos si la curia permite a este Jesuita levantar las alfombras y limpiar.
    Limpiar las intrigas, la pederastia, la doble moral que condena a los homoxesuales y hasta les prohibe ser como y quienes son mientras las cupulas mantienen relaciones carnales, más que incoherentes, la misoginia, que mientras ensalza la figura de una mujer por ser madre sin tener relaciones sexuales, posterga al resto de las mujeres por ser las supuestas portadoras del supuesto pecado original. Limpiar tanta idolatría y tanto fanatismo. Limpiar la intransigencia y la falta de respeto hacia los demás y hacia sus creencias o sus no creencias.

  2. Un escrito de mucha profundidad, señor Parrilla, todos los que nos sentimos cristianos, seguidores de la Iglesia Católica, celebramos alborozados, la elección del nuevo Papa, y tenemos puesta nuestra esperanza en una renovación de la Iglesia.

    Pero lo pinta Ud., como si en el momento actual, el catolicismo fuese un edificio agrietado a punto de caerse. Para mi hay muchos de estos que Ud., dice que visten negra sotana, y cuando digo muchos quiero decir miles, nada apegados a los bienes terrenales y a los poderes de este pobre mundo.

    No estoy de acuerdo con la supresión de la pompa y el boato, en una palabra de los ritos de la liturgia parte importante de la iglesia, pero a esa misma iglesia hay que llevarla como muy bien ha dicho el nuevo Papa a la pobreza, y ambas cosas no tienen por que estar reñidas.

    La iglesia, lo que tiene que hacer es no dejarse influir tanto por los medios de comunicación, que se creen los nuevos dioses que todo lo pueden y son parte del materialismo que nos invade. Afortunadamente no han acertado en el resultado del conclave y seguirasn sin acertar en sus ataques al catolicismo.

    1. Si me lo permite, amigo Parrilla, en el enlace que me indica solo veo la presentación de una serie de Cardenales y Obispos, por parte del Papa Benedicto a un político que me imagino polaco por que el video parece de esa nacinalidad, no veo donde esta la verguenza.

      Yo creo, que no debemos ser mas papistas que el papa, ni practicar el ascetismo al estilo de San Gerónimo, o si me apura el francicscanismo al estilo de Francisco de Asis, a fin de cuentas que habría pintado Giotto en Florencia o en Asis, si no existiese Francisco. y Giotto era el pintor de los banqueros florentinos.

      Pienso que cuando se habla de las riquezas de la Iglesia, o del Islam o del Budismo, estamos entrando de lleno en la Historia del Arte ¿Existiria esta sin la Iglesia? ¿Es eso malo?, francamente creo que no. De las más antiguas civilizaciones, nos han quedado los templos como fiel reflejo de sus creencias divinas. Arquitectura, Musica, Pintura, Escultura, Literatura han surgido en la tierra para mayor gloria de Dios, Y sus personas, llenas de errores y faltas con actitudes que no nos gustan, y que se han de cambiar han de ser por sus semejantes perdonadas igual que Dios perdona. Lo contrario sería no haber entendido el mensaje que nos envia el nuevo Papa Francisco.

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