En la jornada de hoy, Nuestra Señora de Linarejos Coronada ha vuelto a recorrer las calles de Linares camino de la Basílica de Santa María la Mayor con motivo de la conmemoración de las fiestas de su Patronazgo. El cortejo procesional ha congregado a numerosos devotos y vecinos a lo largo de su itinerario, propiciando estampas de fervor en el traslado de la patrona hacia el principal templo linarense, donde permanecerá durante las próximas jornadas para presidir los cultos solemnes de su Novena.
Para esta salida extraordinaria, la Santísima Virgen luce el histórico terno verde botella bordado en oro, pieza ejecutada durante el mandato de Leonardo Valenzuela Valenzuela como hermano mayor de la Cofradía. Como principal novedad en su ajuar textil, la imagen mariana estrena en esta ocasión un encaje de aplicación de Bruselas, donado expresamente por el prioste de la corporación. En el apartado de orfebrería y aderezos, porta la Medalla de Oro de la Ciudad, una pulsera de oro, una moneda alfonsina rematada con sol de oro y dos parejas de pendientes del mismo metal noble. Asimismo, sobre el lateral derecho del manto se ubica la Medalla de Oro de la Agrupación Arciprestal de Hermandades y Cofradías, mientras que en el flanco izquierdo figura la Medalla de Plata del Centenario de la Guardia Civil bajo el patronazgo de la Virgen del Pilar.
El paso procesional presenta un cuidado exorno floral diseñado y confeccionado por Felipe López Pino, de Floristería Azahar, combinando rosas salmón, rosas ramificadas de la variedad Ilse, lisianthus en tono rosa, hipérico salmón y solidago. A este conjunto ornamental se añade la puesta a punto efectuada sobre el juego de coronas de la Coronación Canónica, piezas de notable valor sentimental y patrimonial para la hermandad que han sido objeto de minuciosas tareas de limpieza y conservación preventiva, recuperando todo su brillo y esplendor para este tiempo de cultos patronales en Santa María.










