La Coral «Virgen de Linarejos» ha puesto el broche final a la temporada 25/26 con un viaje cultural y de convivencia realizado entre los días 25 y 30 de julio, en el que coralistas, familiares y amigos han recorrido algunos de los enclaves más emblemáticos de Cantabria.
Durante su estancia, el grupo visitó localidades de gran interés histórico y patrimonial como Potes, San Vicente de la Barquera, Santander, Bárcena Mayor y Santillana del Mar, entre otros destinos, disfrutando de un recorrido que combinó turismo, cultura y convivencia.
Uno de los momentos más destacados del viaje tuvo lugar el 26 de julio, cuando la CVL cantó la tradicional Misa del Peregrino en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, uno de los principales centros de peregrinación cristiana de España, y a nivel mundial, por custodiar el Lignum Crucis. La actuación supuso una experiencia especialmente emotiva para los integrantes de la agrupación, que pudieron participar en la celebración litúrgica de este histórico enclave.
Al término de la eucaristía, el presidente de la Coral, Fernando Montoro, hizo entrega a la comunidad franciscana, responsable del cuidado del monasterio, de un cuadro de la Virgen de Linarejos, como recuerdo del paso de la agrupación por el monasterio y como muestra de agradecimiento por la acogida recibida.
Con este viaje, la Coral «Virgen de Linarejos» cierra oficialmente la temporada, añadiendo una nueva experiencia a su dilatado currículo, y reafirmando su compromiso con la difusión de la música coral y de Linares.











