Hay batallas silenciosas que no se libran contra el paso de las décadas, sino contra la huella cotidiana y persistente que el tránsito urbano va dejando sobre el suelo que pisamos. Para devolver el lustre a la fisonomía de la ciudad, el Ayuntamiento de Linares ha puesto en marcha un plan especial de choque destinado a erradicar la suciedad más incrustada de sus arterias peatonales. La alcaldesa de la localidad, Auxi del Olmo, se ha desplazado en la mañana de este miércoles a la calle Baños para supervisar sobre el terreno el despliegue de las labores de saneamiento, en una visita en la que estuvo acompañada por los concejales-delegados de Servicios y Obras, José Luis Roldán y Michel Rentero, junto a personal del equipo técnico municipal.
Las intervenciones, según se desprende de la información oficial facilitada por el Consistorio, están corriendo a cargo de los operarios de una firma especializada en el tratamiento intensivo de superficies urbanas. Los trabajos se centran en el empleo de maquinaria de alta precisión para extirpar del pavimento los restos acumulados de cera, chicles adheridos al firme y manchas de diversa naturaleza que resisten a los baldeos convencionales. Esta campaña intensiva de adecentamiento inició su recorrido en el entorno de la emblemática Plaza de San Francisco y mantendrá su despliegue de forma progresiva por distintas vías de la malla urbana.
Durante la inspección de las tareas, la regidora ha ratificado el empeño del Ejecutivo local por elevar los estándares de conservación y salubridad de los espacios públicos, vinculando directamente la pulcritud de la vía urbana con la proyección exterior de Linares y la calidad de vida de sus residentes. En las declaraciones recogidas en la nota institucional, Auxi del Olmo ha querido acompañar esta actuación de un llamamiento a la corresponsabilidad ciudadana, recordando que el esfuerzo de las brigadas de limpieza debe verse correspondido por el civismo de los vecinos para preservar el patrimonio común en un estado óptimo.









