Hay tradiciones que no solo forman parte de la memoria de un pueblo, sino que laten con la fuerza de un rito sagrado cuando el calendario estival se asoma al final de agosto. En ese crisol de historia y pasión que es la Real Feria de San Agustín, la plaza de toros de Linares volverá a vestir sus mejores galas para convertirse en epicentro del arte lírico de la lidia. La alcaldesa de la ciudad, Auxi del Olmo, ha querido resaltar el profundo calado cultural y el indudable impacto socioeconómico que el ciclo taurino proyecta sobre el municipio, presentando la nómina de festejos que abrocharán la luz de la tarde en el emblemático Coso de Santa Margarita.
El serial taurino diseñado para la Feria de 2026 desplegará tres festejos de luces fijados a las 19:00 horas entre las jornadas del 28 y el 30 de agosto, culminando el ciclo la noche del día 31, a las 20:30 horas, con una exhibición de arte ecuestre. La nota de prensa remitida por la institución municipal pone el acento en la singularidad de una cartelería que reúne a un total de ocho espadas, otorgando un protagonismo indiscutible a la cantera local al alinear a cuatro matadores linarenses que representan el hilo conductor de distintas generaciones de la tauromaquia local.
El paseíllo inaugural del viernes 28 de agosto llevará sobre la arena un acento genuinamente local con la presencia de una terna compuesta por los matadores linarenses David Gil, Adrián de Torres y Marcos Linares. La tarde posterior, el sábado 29 de agosto, el ruedo de Santa Margarita acogerá la lidia de Emilio de Justo, Víctor Hernández y David de Miranda, este último triunfador y flamante vencedor del Trofeo Manolete. El ciclo de corridas de toros echará el cierre el domingo 30 de agosto reuniendo en un mismo cartel la veteranía del linarense Curro Díaz, la reaparición en el abono de David de Miranda y el empuje de la joven promesa Marco Pérez.
En las palabras recogidas en la comunicación institucional, la regidora ha ratificado el respaldo sin fisuras del ejecutivo local al universo taurino, reivindicándolo como un pilar fundamental del patrimonio inmaterial y de la identidad festiva de la ciudad. Auxi del Olmo concluyó subrayando que la presencia de primeras figuras del escalafón nacional, hermanadas con la representación de los toreros de la tierra, constituye la mejor carta de presentación para situar a Linares como referente indiscutible de la tauromaquia durante sus fiestas patronales.









