La ciudad de Linares se encuentra inmersa en una situación de riesgo meteorológico tras la activación de la alerta naranja decretada de forma oficial por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). La presente oleada de calor extremo ha irrumpido con fuerza en el municipio este mismo domingo, registrando unos índices térmicos rigurosos que se prolongarán durante los primeros días de la semana laboral y que se enmarcan en un escenario de altas temperaturas generalizadas en toda la comunidad autónoma.
Atendiendo a los datos técnicos facilitados por las autoridades y a las previsiones de la AEMET, las jornadas del lunes 22 de junio y del martes 23 de junio prometerán constituir el núcleo más adverso de este episodio climatológico en Linares, estimándose que los termómetros locales alcancen marcas máximas de hasta 42°C. Posteriormente, de cara al miércoles, se espera un levísimo descenso que situará la cota en los 41°C, no siendo hasta el jueves 25 de junio cuando se materialice un alivio térmico significativo que haga descender las máximas hasta un umbral de 35°C. El principal factor de complicación estriba en los valores de las mínimas, que se mantendrán en registros inusualmente elevados (25°C este domingo y 24°C previstos para lunes y martes), configurando noches tropicales y obligando a los vecinos a seguir canales informativos como Linares 28 para mantenerse prevenidos.
A través de una nota de prensa emitida por la Junta de Andalucía, el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones, Antonio Sanz, ha recordado que la administración autonómica mantiene activo, hasta el próximo 30 de septiembre, el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026. Este dispositivo sectorial está diseñado específicamente para reducir el impacto del estrés térmico sobre la población y proteger de forma prioritaria a los colectivos más vulnerables. Sanz ha especificado que las comarcas jiennenses de Sierra Morena y Condado, el Valle del Guadalquivir —donde se adscribe Linares— y el área de Cazorla y Segura permanecen en aviso naranja, sumándose a la Campiña cordobesa, en un contexto regional donde el sistema Meteosalud del Ministerio de Sanidad cifra en cerca de 3,5 millones de habitantes el volumen de población expuesta a los niveles de riesgo por calor, con doce zonas andaluzas en nivel amarillo.
El dispositivo de la Junta de Andalucía se fundamenta en los principios de anticipación, prevención y coordinación técnica entre las distintas consejerías y los ayuntamientos. El objetivo principal es tutelar a grupos de riesgo como los mayores de 65 años, enfermos crónicos, gestantes, menores de edad, personas con trastornos de la memoria, consumidores de alcohol o drogas, ciudadanos que viven en situación de soledad y operarios que desarrollan su actividad laboral al aire libre. La urgencia del plan queda refrendada por los indicadores estadísticos del Sistema Sanitario Público de Andalucía, que entre el 11 de mayo y el 14 de junio ha registrado ya un total de 427 urgencias médicas por patologías directamente relacionadas con el calor, de las cuales 297 fueron atendidas en los centros de Atención Primaria y 130 requirieron asistencia hospitalaria.
Ante la severidad de las previsiones, el consejero de Sanidad ha trasladado a la ciudadanía una serie de recomendaciones básicas de autoprotección, tales como evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día, utilizar ropa ligera de colores claros, sombrero, gafas de sol y protección solar adecuada, así como mantener una correcta hidratación, consumir alimentos frescos como frutas, permanecer en espacios ventilados y suspender la actividad física intensa. Asimismo, ha animado a los usuarios a consultar la aplicación Salud Responde, herramienta desde la cual el Servicio Andaluz de Salud efectúa el seguimiento personalizado de los pacientes de alto riesgo.
Finalmente, la nota de prensa de la administración autonómica aclara los criterios técnicos del Protocolo de Coordinación, el cual sectoriza el territorio mediante las denominadas zonas de Meteosalud —áreas climáticas homogéneas de tamaño inferior a la provincia—. A partir de las temperaturas de la jornada y de los dos días subsiguientes, se fijan los niveles de alerta en función de un umbral específico calculado según la relación histórica entre mortalidad y temperatura. La Junta subraya que la activación de un aviso meteorológico por parte de la AEMET no lleva aparejado obligatoriamente el mismo nivel de riesgo para la salud en Meteosalud; mientras la agencia estatal informa de manera estricta sobre el fenómeno físico extremo previsto, el indicador sanitario evalúa el impacto acumulativo del calor sobre el organismo humano para anticipar las medidas de protección comunitaria.













