El Ayuntamiento de Linares da un paso más en su apuesta decidida por la accesibilidad universal y, en esta ocasión, lo hace con la instalación de bucles magnéticos en espacios de atención municipal, concretamente, en la Oficina de Atención a la Ciudadanía (Palacio Municipal) y en la Estación de Madrid (Servicios Sociales). Dichos dispositivos tienen como fin beneficiar a personas con discapacidad auditivas, usuarias de audífonos o de implantes cocleares, ya que su función es permitir que las voces y los sonidos puedan ser percibidos de forma nítida, eliminando así esta barrera invisible de su día a día.
“El ruido ambiental o la distancia con el interlocutor dificultan que muchas personas puedan realizar una gestión en el Ayuntamiento, asistir a un pleno o disfrutar de una obra de teatro. Para solucionarlo de forma definitiva vamos a implementar esta tecnología en dos fases”, ha señalado la concejal de Infancia, Familia y Discapacidad, Rosario Jódar. La edil ha explicado que el bucle magnético es un sistema que transforma el sonido de la voz o de la megafonía en una señal magnética limpia, de manera que, al activar la posición T en sus audífonos, las personas reciben el sonido directamente en su oído con total nitidez, sin ruido de fondo y sin necesidad de llevar ningún aparato extra.
“Esta iniciativa permitirá ofrecer una atención al público sin barreras. La primera fase consistirá en dotar de bucles magnéticos individuales a los principales mostradores de atención ciudadana del Ayuntamiento. Queremos que cualquier vecino, tenga la capacidad auditiva que tenga, pueda realizar sus trámites con total autonomía y confidencialidad”. “En una segunda fase, adaptaremos los grandes espacios municipales, como el auditorio, el teatro o el salón de plenos, para garantizar que los eventos culturales y la vida política de nuestra ciudad sean verdaderamente accesibles para todos”, ha apuntado Jódar.
La concejal ha destacado que “con esta acción se pretende poner fin al ruido de fondo, ya que un audífono convencional amplifica todo el sonido, y cuando un vecino con problemas de audición va a una oficina municipal escucha a la vez la voz del funcionario, los teclados, los pasos de la gente y hasta los coches de la calle”. “Eso genera una ‘bola de ruido’ que hace casi imposible entender lo que le están diciendo, pero el bucle magnético limpia todo ese ruido y el usuario puede recibir la voz del funcionario directamente en su oído, con total nitidez, como si le estuviera hablando con unos auriculares inalámbricos”, ha detallado.
Otro de los objetivos a alcanzar es, según Rosario Jódar, “vencer el aislamiento social, puesto que “la pérdida de audición suele aislar a las personas”. “Muchos dejan de ir al teatro, a conferencias o a los plenos municipales porque se cansan de hacer el esfuerzo de intentar entender y acabar sin enterarse de nada. Al adaptar los espacios culturales y públicos de Linares, volvemos a abrirles las puertas de la vida social y cultural de su ciudad”.
“Esta medida sitúa a Linares a la vanguardia de la accesibilidad universal y demuestra que somos una ciudad que no solo elimina las rampas físicas para las sillas de ruedas, sino que también elimina las rampas sensoriales. Cuidamos la comunicación para que ningún ciudadano se sienta excluido o ignorado por su Administración. Cuando hablamos de inclusión en esta Concejalía, no nos limitamos a un único colectivo, sino que trabajamos para derribar todas las barreras físicas, emocionales y de comunicación en nuestra ciudad”, ha puntualizado la edil.








