Linares ha vivido este viernes una de sus citas más tradicionales y queridas con motivo de la festividad de San Isidro Labrador, patrón de los agricultores. La jornada, cargada de simbolismo para el colectivo agrícola de la ciudad, ha comenzado con la solemne celebración de una eucaristía en la Iglesia de Santa María la Mayor, donde devotos y profesionales del campo se han reunido para rendir homenaje a su protector.
Tras la ceremonia religiosa, el centro de la ciudad se ha transformado con la habitual procesión, que este año ha destacado por el colorido y la participación. Como marca la costumbre, numerosos tractores engalanados para la ocasión han formado parte de la comitiva, recorriendo las principales vías urbanas bajo el alegre compás de charangas y agrupaciones musicales. El cierre del desfile lo ha protagonizado el tractor que portaba la imagen de San Isidro, escoltado por autoridades eclesiásticas, representantes políticos y fuerzas del orden, ante la atenta mirada de cientos de ciudadanos que han llenado las aceras.
La jornada ha tenido una especial dimensión educativa, ya que ha coincidido con el despliegue del desfile infantil de las Fiestas de Cástulo. Alumnado de diversos centros educativos de Linares ha podido presenciar ambas tradiciones de forma simultánea, permitiendo que los más jóvenes conozcan de cerca tanto las raíces agrícolas de la ciudad como su pasado ibero-romano en una mañana donde la identidad local ha sido la gran protagonista.








