Linares ha iniciado oficialmente este miércoles, 13 de mayo, un viaje de más de dos mil años hacia sus raíces. El Palacio Municipal ha sido el escenario del solemne acto de entrega simbólica del bastón de mando de la ciudad, un gesto con el que la alcaldesa, Auxi del Olmo, ha cedido el gobierno de la localidad a la Princesa íbera Himilce. Este rito marca el comienzo de las XIII Fiestas Ibero-Romanas de Cástulo, una celebración que ya es un referente nacional de la recreación histórica y que vuelve a poner el foco en la figura de la princesa originaria de Cástulo y su unión con el general cartaginés Aníbal.
La ceremonia ha contado con la presencia del concejal-delegado de Turismo, Enrique Mendoza, y una amplia representación de los personajes que darán vida a las legiones, tropas y clanes durante estos días. Tras la recepción en el Palacio Municipal, el protagonismo se ha desplazado a la Plaza del Ayuntamiento, donde han comenzado las primeras actividades de recreación que anticipan un fin de semana cargado de desfiles, rituales y batallas que pretenden atraer a miles de visitantes atraídos por el esplendor de la antigua Cástulo.
Esta edición de 2026 refuerza el papel de Himilce como eje vertebrador de la identidad linarense, recordando que la historia de la ciudad no solo se escribe con el plomo de sus minas, sino con el prestigio de la ciudad que un día dominó el Alto Guadalquivir.








