En un deporte donde el éxito se mide por el parpadeo de una pestaña, el técnico y nadador linarense Javier Rivas Gallego ha vuelto a demostrar que su idilio con el agua sigue más vivo que nunca. Durante el reciente Campeonato de España, el director técnico del Club Natación Linares —que en esta ocasión compitió bajo los colores del CN La Roda— firmó una actuación que rozó la épica en la prueba reina de la velocidad y la potencia: los 50 metros mariposa. En una final que se resolvió por diferencias casi imperceptibles, Rivas detuvo el aliento de los presentes al finalizar en una meritoria cuarta posición, quedándose a tan solo 19 centésimas de saborear el metal en el podio nacional.
La jornada para el linarense comenzó con la solvencia de quien conoce bien el oficio. En la sesión matinal, durante las preliminares, Rivas marcó un registro de 24.44 segundos que le otorgó el pasaporte directo a la prestigiosa Final A entre los mejores especialistas del país. Pese a que las sensaciones matutinas no fueron perfectas, especialmente en una salida que él mismo calificó de mejorable, su quinto puesto en la general le permitió encarar la tarde desde la calle 2, con la ambición renovada y la mirada puesta en las medallas.
Ya en la sesión vespertina, bajo los focos de la gran final, Javier Rivas desplegó su mejor versión. Corrigió los errores del alba y protagonizó una salida fulminante que le permitió pelear brazada a brazada con la élite de la natación española. Al tocar la placa, el cronómetro marcó 24.19 segundos, una marca soberbia que, aunque le dejó a las puertas del bronce frente a Alberto Lozano Mateos, ratifica su vigencia competitiva al quedarse muy cerca de su mejor registro histórico. Con este cuarto puesto cargado de dignidad y esfuerzo, Rivas pone el broche de oro a su temporada de invierno, regresando a Linares con la satisfacción del deber cumplido y el respeto de una piscina que lo vio luchar hasta la última centésima.








