Esta mañana, representantes de diferentes centros educativos públicos de Linares han ofrecido una rueda de prensa a las puertas del CEIP Europa para denunciar públicamente la situación crítica que atraviesan los colegios, institutos, la Escuela Oficial de Idiomas y la Universidad de Jaén a causa —según afirman— de los recortes promovidos por la Junta de Andalucía en materia educativa.
Durante el acto, que ha contado con la participación de la parlamentaria socialista Ángeles Férriz y la concejala de Izquierda Unida Laura Valenzuela, se ha expuesto que la Consejería de Educación “está asfixiando a la educación pública” mediante decisiones que afectan de forma directa a la calidad del sistema: supresión de líneas de Infantil de 3 años, agrupación de alumnos de distintos ciclos, disminución de personal de atención a la diversidad (PETIS) y centros sin equipos directivos completos, debido a la no contratación del profesorado necesario.
Asimismo, han lamentado los recortes que también sufre la Escuela Oficial de Idiomas de Linares, que continúa sin sede propia, pierde líneas de enseñanza y ve denegadas nuevas propuestas idiomáticas. Los institutos tampoco escapan a esta dinámica: denuncian la falta de climatización bioclimática en algunos centros, la negativa a implantar nuevos cursos de Formación Profesional o la pérdida de líneas educativas.
La situación de la Universidad de Jaén ha centrado parte de las intervenciones, con duras críticas a la denegación del Grado en Ingeniería Biomédica que iba a impartirse en coordinación con la Universidad de Granada, mientras que sí se ha aprobado en una universidad privada. “Esto deja en la estacada a decenas de estudiantes que la habían elegido en primera opción y ahora tendrán que resignarse a su segunda elección, esperar un año o hacer frente a los más de 12.000 euros que cuesta estudiar esta titulación en un centro privado”, han subrayado.
Los convocantes han incidido en que “la educación pública es un derecho fundamental que garantiza la igualdad de oportunidades” y que se encuentra, aseguran, “bajo ataque por decisiones que favorecen claramente a la enseñanza concertada y privada”.
Por todo ello, se ha convocado una manifestación el próximo 23 de julio en Linares, en defensa de una educación pública “digna, bien dotada y accesible para todos los estudiantes, independientemente de su situación económica o lugar de residencia”.









