OPINIÓN | ADIÓS AMIGO JULIÁN (DEDICADO CON INMENSO CARIÑO A JULIÁN ARÉVALO MADUEÑO)

Hace muy poquito te fuiste de entre nosotros. Vaya palo llevamos quienes te conocíamos y nos sentíamos tus amigos. Tuvimos la tristísima noticia de tu fallecimiento al día siguiente de tu partida que fue el 23-04-25.
Además de lo humano, perdimos en ti un artista como la copa de un pino. Gran artista y pintor donde los haya, y me siento bien por haberte conocido, porque de tí aprendí muchísimo.

Todavía están colgados en mi casa, los dos cuadros que nos regalaste cuando fuiste a ver una de mis exposiciones, con el motivo de conseguir fondos para ayudar al pueblo saharaui que tan mal lo está pasando en los campamentos de refugiados de Argelia. Uno de los dos cuadros nos lo dedicaste a Aurita y a mí; por atrás escribiste:
“A la pareja con más gancho, carisma y entrega, que he conocido.Con mucho cariño: J. Arévalo. Feliz 2.011.”

Dos pinturas de esa calidad y regaladas con tal generosidad, era algo a lo que nuestros ojos no daban crédito. Las veces que estuve en tu casa salía anonadado de ver tanto arte como salía de tus manos y de tu mente.

Porque Julián, tú eras un ser bondadoso, generoso, siempre dispuesto a ayudar a los demás, accesible para todos, de una gran humildad, respetuoso, educado, noble. Siempre pendiente de los demás, delicadamente tierno y tremendamente respetuoso. Ahora estarás dando clases de pintura a los ángeles, que tendrás tremendamente gustosos.

Habría que preguntar a tu alumnado la tremenda formación que les diste con la gran sabiduría y empatía que tenías. Tú naciste para querer y ser querido. Tú naciste con fuertes raíces y una gran paz interior. Pensabas que era necesario regar las flores de nuestra alma y conciencia y que el amanecer de hoy, suprimía el anochecer de ayer. Decía Neruda: “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la Primavera. Y eso eras tú para muchas personas…Primavera, por tu forma de ser. Nunca se notó rechazo en tí hacia nadie, porque dabas lo mejor que tenías en tu corazón. Y a propósito de todo ello, me viene a la cabeza una pequeña, pero real historia de un jovencito, casi adolescente, que sentado en una silla de ruedas, hacía varios años, con una enfermedad desconocida e incurable, asomado al ventanal de su habitación, a cargo de su madre, veía como un rosal trepador en el inmenso patio de vecinos, cada vez había menos rosas, hasta que quedó sólo una. El niño pensó que si caía esa rosa, él caería igual. Pero Julián, su vecino pintor, que conocía la enfermedad del niño, una noche entera, se dedicó a pintar decenas de rosas entre las hojas de ese rosal trepador, y al día siguiente, el chaval no daba crédito a sus ojos. Ese rosal no había muerto, y él fue integrando su vida diaria a la permanencia de esas flores…y su vida dio un giro inesperado hasta su total curación.

No, no es un cuento, es una absoluta realidad, lo que hace que me cuestione el poder de la mente, de nuestra mente. Fuiste tú, ¿verdad pintor de milagros? Esta es la historia de una auténtica superación.

Sobre el autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Scroll al inicio
Linares28 - El diario digital de Linares
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.