El Centro de Estudios Linarenses celebrará el próximo jueves 3 de abril una conferencia con motivo del IV Congreso de Historia de Linares, dedicado este año al periodo “Los años prodigiosos (1825-1925): Luces y sombras”. El acto tendrá lugar en el salón de actos de la Casa de la Cultura de Linares a las 18:00 horas.
La ponencia será impartida por Francisco José Mañas Mármol, consejero académico titular del Centro de Estudios Linarenses, bajo el título “Un valor añadido de riqueza: las fundiciones de plomos y desplates de Linares”. En ella, se abordará la relevancia económica, industrial y social que tuvo la actividad minera y metalúrgica del plomo en el desarrollo de la ciudad durante un siglo clave en su historia.
El acto contará también con la intervención de Rocío Carrascosa Cortés, directora del Centro de Estudios Linarenses, y se enmarca dentro de las actividades conmemorativas del 150 aniversario de Linares como ciudad.
Y el sábado cinco, a las nueve y media de la mañana, se ha convocado una ruta en la entrada de la fundición La Cruz para recorrer su entorno, viviendas y la antigua factoría de origen francés.
EL METAL, NUESTRA RAZÓN DE SER
La instalación y perfecto funcionamiento de la primera bomba de desagüe, por capital inglés, en la Mina de Pozo Ancho y la instalación de hornos reverberos y Newmam, en serie, por franceses e ingleses y españoles, permitieron que Linares, despertarse al mundo de una manera diferente: con orgullo y optimismo; no exento de una profunda tristeza, al ver que los frutos de nuestra rica tierra, se marchaban sin que nosotros tuviésemos el control de los mismos; sino, sólo una mano obra barata, viviendo en la mera subsistencia.
Desde estas fechas hasta 1991 se concedieron 1001 licencias entre escoriales, concesiones y demasías. Así como diecisiete permisos estatales de fundición directa y/o de manufacturación.
Según las mutuas mineras, trabajaron 10.600 almas en la minería y en la metalurgia.
Entre 1875 y 1920, fuimos el mayor productor mundial de plomo, con 170.000.000 toneladas y 850.000 toneladas de plata, obteniendo las grandes compañías y el Estado, un beneficio bruto aproximado de 3.400 millones de las antiguas pesetas.
De ahí, las cuatro fundiciones más importantes de Europa en plomo y desplate. Una española, San Luis, dos británicas La Tortilla y Fortuna y una francesa La Cruz.
Os invito a la conferencia que daré en la Casa de la Cultura, el próximo jueves, día tres, a las seis de la tarde.
Y el sábado cinco, a las nueve y media de la mañana, en la entrada de la fundición La Cruz, para realizar una ruta por el entorno, viviendas y factoría de origen francés.







