En un acto de previsión y prudencia ante las claras señales que los cielos han venido manifestando en los últimos días, la Hermandad y Cofradía de nuestro Padre Jesús del Rescate y María Santísima de los Dolores ha tomado la difícil decisión de suspender la tan esperada salida procesional. Desde hace tiempo, las sombrías nubes y el viento impetuoso han anunciado la llegada de inclemencias meteorológicas, amenazando con interrumpir el solemne transcurso de la estación de penitencia.
Con profundo pesar pero con la firme convicción de velar por la seguridad de los fieles y la integridad de los sagrados titulares, la hermandad ha optado por ofrecer una alternativa que honre adecuadamente la devoción y el fervor de la comunidad. En un gesto de generosidad y compromiso, han anunciado la apertura de las puertas de la Basílica Menor de Santa María la Mayor, brindando un refugio espiritual para aquellos que buscan rendir homenaje a nuestros amados titulares.
Es así como, en medio de la inevitable decepción por la suspensión de la procesión, surge una oportunidad para fortalecer los lazos de fe y unidad que nos unen como comunidad de creyentes. Desde la tarde del Jueves Santo, entre las cinco y las seis en punto, la basílica se convierte en un santuario de recogimiento y oración, donde las almas afligidas encuentran consuelo en la contemplación de la divinidad.
Que este acto de prudencia y responsabilidad nos recuerde la importancia de estar siempre atentos a las señales que la naturaleza nos brinda, así como la necesidad de adaptarnos a las circunstancias con serenidad y determinación. Que la Basílica Menor de Santa María la Mayor sea un faro de esperanza y consuelo en medio de la tempestad, recordándonos que, aunque los planes humanos puedan ser alterados por fuerzas externas, la fe y la devoción permanecen inquebrantables en el corazón de los creyentes.





























