El deporte linarense ha vuelto a escribir una página dorada en el tenis de mesa nacional tras la celebración del Top Estatal en Antequera. El Real Club Tenis de Mesa Linares, que acudió a la cita con una expedición de cinco representantes, ha regresado con un balance extraordinario liderado por el título de Blanca Muñoz y el meritorio bronce de la jovencísima Mónica Carrasco, resultados que confirman la salud de hierro de la cantera local.
La gran protagonista del fin de semana fue Blanca Muñoz en la categoría cadete femenina. Tras una fase de grupos impecable en la que se impuso con autoridad a rivales de la talla de Reyes Mezquita, Sofía Carro, Alba Prado y Lucía Saura, la linarense accedió directamente a semifinales. En la penúltima ronda, volvió a verse las caras con Saura, a la que derrotó de nuevo por un sólido 3-1. La final fue una exhibición de madurez y técnica frente a la burgalesa María Méndez; Blanca no dio opción a su rival y se alzó con la corona de campeona tras un contundente 3-0, un éxito que pone en valor el trabajo realizado en el CEEDA y el CETD de Linares.
Por su parte, Mónica Carrasco firmó una actuación memorable en categoría benjamín. Con un juego basado en la humildad y el esfuerzo diario, Mónica logró clasificarse como tercera de su grupo tras superar a Sira Fernández e Irina Blasco. En el cruce decisivo previo a las medallas, se impuso en un agónico 3-2 a Beatriz Alonso, asegurándose así una plaza en el podio. Aunque cayó en semifinales ante la postre campeona, Lia Sitjá, este tercer puesto supone un resultado extraordinario para una jugadora que ya es un ejemplo para quienes se inician en este deporte.
Con estos resultados, tanto Blanca como Mónica han presentado sus credenciales definitivas para la internacionalidad. Desde el club se subraya la justicia que supondría su llamada a las selecciones nacionales, destacando que, más allá de futuras convocatorias, el éxito cosechado en Antequera es un premio inamovible al talento y al trabajo bien hecho en la ciudad de Linares.










