La parroquia de San Francisco de Linares ha protagonizado una jornada que se califica de histórica debido al avance técnico en los trabajos de rehabilitación que se llevan a cabo en su estructura. La intervención, centrada actualmente en la cubierta de la zona de la cúpula, responde a la necesidad de atajar las continuas filtraciones que ponían en riesgo el patrimonio del templo.

Tras meses de labores, el hito del día ha sido la colocación de la cubierta de la cúpula. Se trata de una estructura prefabricada en talleres especializados que, tras ser transportada hasta la ciudad, ha sido instalada en su ubicación definitiva de una sola vez. Lo que se ha fijado hoy es el armazón de madera acompañado de aislante térmico, paso previo a la fase de impermeabilización y acabos que se ejecutará siguiendo los cánones técnicos marcados en el proyecto arquitectónico. A partir de este momento, las obras continuarán su curso hasta la finalización total de la reforma.

Este proyecto de restauración sigue financiándose en gran medida a través de ayudas y donaciones de particulares. El edificio es una pieza clave de la arquitectura religiosa local, habiendo formado parte del antiguo convento franciscano que se situaba anexo al inmueble que hoy ocupa Correos. Aunque su construcción original se remonta al siglo XVI, el templo ha experimentado diversas modificaciones, siendo la incorporación de su torre en el siglo XX una de las más reseñables. En su interior, la parroquia custodia la capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno, una de las imágenes de mayor devoción de la Semana Santa de la ciudad.









