Mi intención al escribir ahora sobre lo ocurrido en la Gala de Mujeres Relevantes “Mª Jesús Latorre”, celebrada el 14 de marzo de 2025, con respecto a la puesta en escena de “Lisístrata” obra de Aristófanes, clásica y conocida por casi todo el mundo, —y ahora creo que más, y mejor para la cultura—. Como decía, mi intención es argumentar, aliviar, y descargar el peso y la responsabilidad que ha caído en la Concejala de Igualdad, Mamen Muñoz, cuando decidió que esta obra no tenía cabida en dicho acto, interrumpió, de este modo, la escenificación.
Voy a hablar en primera persona, voy a manifestar lo que observé y pensé en esos momentos. Porque yo sí estaba allí.
La Gala había discurrido por los cauces previstos, homenajeando y reconociendo la relevancia y referencia de ocho mujeres muy importantes para y desde Linares, reconociendo el gran trabajo del Área de Igualdad en todos los actos conmemorativos de Marzo, celebrando que se vaya avanzando en la sororidad entre mujeres, entre las que estábamos allí.
Lo que sucedió fue que cuando iba avanzando la obra de Lisístrata, yo misma detecté algunas palabras malsonantes y algún lenguaje corporal obsceno, yo misma me eché la mano a la cabeza porque no me iba gustando el cariz que iba tomando la tarde.
En esos momentos vi salir a la Concejala, yo salí detrás, en un impulso, y pude ver que dijo que se parara el acto, porque no era adecuado para ese momento. Me preguntaron mis compañeras de Muve qué había pasado, les dije que no era adecuada esa obra y lo entendieron a la primera.
Se intentó explicar en la clausura por parte de la Concejala pero había sido momentos antes y, aunque se explicó bien, no se pudo hacer una explicación exhaustiva de por qué no era adecuada, si iba o no con el feminismo, si se había consensuado o no, hacía cuanto tiempo… Todo esto no había tiempo material para hacerlo. Yo sólo quiero decir que yo misma creo que no hubiera podido hacer lo que ella hizo, con decisión, convencimiento y valentía. Yo, —y que quien quiera que tire la primera piedra—no lo habría hecho tan oportunamente. Yo estaba allí, repito, y lo vi así. No esperaba el linchamiento que se está haciendo de una Concejala de Igualdad que ha cubierto nuestras expectativas.
Ahora, que creo que sucedió al contrario, que fue algo como una bomba —diría— aunque nos íbamos tranquilamente. Sólo quien no quiso ver lo positivo de todo el acto y quién no sea proclive a suavizar las cosas, pudo irse a su casa con cabreo. Para mí cuestión política.
En ningún momento se menospreció a Paca ni a las actrices, en absoluto, de hecho la admiramos mucho y asistimos a sus representaciones, ya incardinadas en todo Linares y en otras ciudades de Andalucía. Por lo tanto… ¿Cuáles fueron los motivos del parón?
El público no era lo que se debía esperar en un acto como este, había niños y niñas y en principio no hubieran entendido el argumento, aunque sí hubieran apreciado algunos gestos no adecuados—por no decir de mal gusto—, obscenos, de lenguaje corporal inequívoco que estaría destinado a otro público que lo deseara, y dispuestos a participar de la intención cómica del dramaturgo.
Después, la opinión vendría de todos los gustos, si no se hubiera cortado, hubiéramos hablado: hay que ver las mujeres espartanas y atenienses, hay que ver que lenguaje medio soez habían manifestado, los niños y niñas sin entender nada, y las feministas—que yo lo soy y llevo muchos años—pensando si lo que escribiera un hombre griego, o romano —me da igual—nos sacaba a las mujeres del ridículo. Allá cada cual lo que hizo para parar la guerra, la verdad es que aunque fue un escritor cómico admirable para aquel tiempo, no ha servido para que después ninguna guerra se haya parado y menos por un hecho tan contra natura como ese. Se olvidaban cuantas mujeres violadas hay en las guerras, como si a ellos, a los soldados, les importara la negación de las suyas. Todos nos lo tenemos que hacer mirar. Y para mirar a Lisístrata, mejor en el Cervantes o en Mérida donde se han representado antes y ha ido quien ha querido.
He querido llevarlo desde el punto de vista literario —y conciliador—para que cada cual se queda con su esencia, pero que también puedo decirlo de otra manera, principalmente que se ha utilizado políticamente ¡cómo si en todos los sitios no cocieran habas!, que la doble militancia, en la que siempre nos dejan en segundo lugar a las mujeres, esta vez ha convenido ponernos por delante y que, leyendo y leyendo se ve el cariz de cada uno, porque cuando se lee un libro se analiza y suelen destacarse las palabras malsonantes y la obscenidad, que es lo que le da el jolgorio, además de quedar demostrado en Internet, en su análisis, cuando existe. De otros libros no se dice nada porque no hay y de este sí se destacan, entre lo cómico de la decisión de Lisístrata, estas formas. Es que si no… no se produciría hilaridad, quedaría sin fuste. Y a ellos, y también a algunas feministas, les hace gracia.
No hay ataque a Paca ni a sus actrices, no debería haber atacado a Mamen Muñoz y a sus trabajadoras del Área. Solo era una cuestión de decisión y oportunidad. No de oportunismo.
Reitero mi apoyo a la Concejala de Igualdad por su decisión oportuna y su buen hacer, mi admiración a Paca por su profesionalidad y orgullo de ser actriz, mi valoración sincera del trabajo de las dos, cada una en su ámbito. No lo mezclemos, dejemos que cada una se dedique a lo suyo, sin egocentrismos ni populismo, y sigamos engrandeciendo a Linares. Ahora las mujeres han sido “el escandalito”. ¡Qué pena, mujeres! La mezcla siempre lleva a la confusión, por si no nos confunden ya bastante…










