Quedan más de seis meses para que llegue la época más especial y mágica del año. La Navidad suelen decir las leyendas que es ese momento del año en el que los sueños se cumplen, especialmente para los más pequeños de la casa que ansían la llegada de Santa Claus o Los Reyes Magos.

Dejando de lado la parcela festiva, hay que atender a la parte tradicional de estas semanas. Desde hace más de dos siglos, en España se lleva a cabo un sorteo de Lotería que va mucho más allá de poder optar a algún premio. La Lotería de Navidad se ha convertido en un auténtico acontecimiento, que prácticamente la totalidad de la población conoce y prueba suerte.

Como marca la norma, familiares y amigos intercambian boletos, para así tener muchas posibilidades de éxito. También es muy común que, durante el verano, las personas que acuden a pasar unas semanas a las zonas estivales típicas del país, adquieran sus décimos, para también poder tener garantías de contar con números expandidos geográficamente hablando por todo el territorio nacional.

El décimo actual tiene un coste de 20 euros, siendo diez de estos boletos los que componen la serie completa del número en cuestión. Ese importe se ha ido incrementado desde los inicios de esta tradición, tal y como recoge Party Casino en un gráfico. De la mano de ese aumento en el importe para poder probar suerte en la Lotería de Navidad también han aumentado ostensiblemente los premios a los que se puede acceder si eres el afortunado.

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El 22 de diciembre, millones de personas han vivido pegado al transistor durante muchas décadas del siglo pasado. En la actualidad las formas de seguir el sorteo son múltiples y muy variadas, ya que las nuevas tecnologías han cambiado radicalmente la comunicación. Sea por el medio que sea, cualquier persona portadora de un décimo sueña con escuchar ese número de la boca de los niños de San Idelfonso seguido de la coletilla de 4 millones de euros (premio Gordo para la serie).

La Lotería de Navidad ha conseguido saltar el espacio temporal. En estos años en los que las tradiciones van desapareciendo, ésta del 22 de diciembre sigue más vigente que nunca. Y tú, ¿has tenido la suerte de celebrar un precio en esta época del año? Si la respuesta es negativa, la ilusión es lo último que debe perderse.