En esta nueva temporada 2020/2021, el club de fútbol Linares Deportivo afronta una decisiva etapa para consolidar sus logros en Segunda B, la Tercera División de España. Desde su refundación en el año 2009, el equipo azulillo ha estado inmerso en una montaña rusa de subidas y bajadas por su rendimiento deportivo, desde que empezara a competir en las categorías Regional y Preferente, logrando su ascenso a Tercera División entre 2015 y 2017, pero perdiendo nuevamente su jerarquía hace tres años.

Ahora, en lo más alto de la tabla del Grupo IV Subgrupo B de Segunda B, compitiendo con otros históricos del fútbol español como el UCAM Murcia, el Córdoba o los filiales del Sevilla y el Betis, el equipo de la ciudad intenta concentrarse en el terreno deportivo, al tiempo que su presidente trata de sanear las cuentas económicas de un equipo marcado por la debacle económica del antiguo CD Linares, el cual desapareció en 2009 por una deuda de 1,4 millones de euros. Con los estadios cerrados y la venta de entradas languideciendo por las restricciones, el merchandising del Linares Deportivo se ha convertido en una de las fuentes de ingresos más importantes en el club. Los ambiciosos objetivos de la Junta Directiva buscan multiplicar por dos o por tres la venta de camisetas y material deportivo, alcanzado las 2.000 o 3.000 unidades, y exportar a más de 10 países para que los extranjeros que hayan vivido o visitado Linares puedan apoyar al club y hacerse con uno de los souvenirs más cotizados de la ciudad.

La nueva indumentaria para la temporada 2020/2021, que cambia a la marca ERREA por el proveedor técnico Nike, se basa en una camiseta con el azul linarense clásico y un pantalón totalmente blanco que sustituye a la alternativa en azul. Para los partidos como visitante, el Linares Deportivo viste pantalón y camiseta de color rojo, jubilando la sorprendente equipación de color rosa con franjas horizontales de diferentes tonos y detalles negros alrededor del cuello y en las mangas. Un cambio, el rojo por el rosa, muy aplaudido por los hinchas del equipo, quienes consideran que los diseños estridentes no son los más indicados si el objetivo es vender más camisetas y a atraer a más aficionados a la tienda del club.

Imagen Facebook Linares Deportivo

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Para gustos los colores, se suele decir, porque en la historia del fútbol han triunfado llamativas camisetas, como el naranja chillón de la selección de Holanda, el conjunto de rayas horizontales verdes y blancas del Celtic de Glasgow o la inclasificable camiseta de cuadro rojos y blancos de la selección de Croacia. Entonces, ¿tiene sentido este cambio de colores en la indumentaria del Linares Deportivo?

El estudio de los colores en marketing y psicología es un fructífero campo para encontrar respuestas. Los fabricantes de juegos de tragamonedas, por ejemplo, llevan años investigando las mejores combinaciones de colores para sus slots. El problema surgía al intentar crear una integración para que la atención y concentración del usuario nunca se viese afectada si pasaba muchas ahora delante de la máquina. Los colores más vistosos eran una parte importante del sistema, pero las tonalidades más llamativas como el naranja podían generar rechazo y crear el efecto contrario. Lo mismo sucede con las señales de tráfico o los equipamientos deportivos en los que debe existir un equilibrio entre las tonalidades de los diferentes cuerpos. En el caso del fútbol, entre la camiseta y el pantalón.

La camiseta rosa presentada la temporada pasada era una apuesta arriesgada. Asociado a lo femenino, este guiño estilístico se hubiese sumado al último esfuerzo del club Linares Deportivo, el cual presentó un equipo de mujeres para la temporada 2020-2021, junto al primer equipo, la cantera y al conjunto eSports que ya compiten con los colores de la entidad. El equipo femenino, actualmente en la Tercera Andaluza Femenina, hubiese dado también un nuevo significado a la camiseta rosa como símbolo de inclusión en el deporte, algo que muchos aficionados comparten, pero que el club prefirió teñir de rojo. Porque, una vez más, como dice el refrán: para gustos los colores.