Christophe Berville, nacido en Lille, Francia, en el año 1969. Es un artista pluridisciplinar. Cazorleño de adopción, es miembro desde hace tiempo de “La Casa Pintada” de Linares.

A veces envidio a aquellos que vuelven a casa después del trabajo cotidiano, se enfundan sus zapatillas y a otra cosa. Llevo veinte años vadeando estos vientos de la creación y sigo igual que al principio: comiendo con lápices, durmiendo con proyectos y duchándome con colores.
Quienes se dedican al mundo artístico saben de lo que hablo, no es una obsesión, es, simplemente, una vida diferente donde la realidad baila a sus anchas en el ‘borderline’; el equilibrio y el vacío son las dos caras de una moneda que no paramos de lanzar hacia arriba sin importar de qué lado caerá.
Soy afortunado haciendo lo que hago. Mi trabajo tiene que ver con la gente y sus secretos. Me siento vivo por la confianza que se me otorga para compartir con ella una parte del camino. Es el continuo aprendizaje de los demás lo que me hace ser mejor persona. Tal labor puede tomar muchas formas pero mi línea de trabajo, mi camino, es investigar a través de las artes (plásticas y escénicas); intentar averiguar lo que significa ser humano.
Evidentemente no sería yo sin haber visto y disfrutado a Rembrandt, Leonardo, Shiele, Klein, Saura, Muñoz y a tantos otros que abrieron muchas puertas en mi mente. Por eso, en este agitado momento, defiendo que la cultura y la educación (de cuyo desarrollo vivimos muchas personas) son casi tan importantes como el alimento o la salud.

Christophe Berville

Berville